Se trata de miles de millones de dólares. La nación Qhara Qhara realiza gestiones y anuncia que seguirá la vía judicial para reclamar parte del tesoro hundido en el Siglo XVIII con el galeón español San José, reportó el periodista Iván Ramos de Erbol.
El galeón fue construido en 1698 y fue hundido por barcos ingleses en 1708, durante la batalla de Barú, en el actual mar de Colombia. Llevaba oro, plata y otro objetos valiosos, cuya cuantía monetaria se estima hasta e 17 mil millones de dólares.
El buque español fue encontrado en 2015. Desde entonces, hubo batallas legales por su propiedad. España incluso reclamó el tesoro, bajo el argumento de que se trataba de una embarcación de Estado.
La nación Qhara Qhara aspira a tener parte del tesoro, porque el buque llevaba plata que fue extraída del Cerro Rico de Potosí, que es territorio ancestral de este pueblo indígena.
El líder de la nación Qhara Qhara, tata Samuel Flores, explicó que, gracias a colaboración del Archivo Nacional de Bolivia y de la Casa de la Moneda, se tiene documentos que comprueban que la plata embarcada en el galeón fue sacada de Potosí.
El dirigente lamentó que no hubo ayuda el Ministerio de Culturas y la Cancillería par este reclamo, aunque aclaró que el Embajador en Colombia sí colaboró a los indígenas.
Flores afirmó que se realizará acciones legales obtener parte del tesoro, y que la nación Qhara Qhara tuvo que contratar abogados internacionales para hacer ese reclamo jurídicamente. Rechazó que España quiera llevarse el tesoro. Indicó que los indígenas ya firmaron un acta con la Ministra de Cultura de Colombia, en la cual ponen claro que no aceptarán.
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miércoles, 2 de enero de 2019
viernes, 28 de diciembre de 2018
Una momia y piezas líticas son parte de 100 bienes que serán repatriados
Una momia (chullpa andina, de una niña de 8 años) de la cultura Inca, una vasija de la Mollo y piezas líticas (hachas) son tres de 100 bienes que están en proceso de repatriación. Se espera que en 2019 todas estén en el país, informaron ayer fuentes oficiales.
“Tenemos alrededor de 100 piezas que están en proceso de repatriación, (…) la momia está en Estados Unidos (…). Este año hemos recuperado 42 fósiles que estaban en Chile, fue una negociación larga”, dijo la jefe de Unidad de Relaciones Internacionales del Ministerio de Culturas, Laura Lucy.
De acuerdo a la lista de los procesos de repatriación de bienes culturales, la momia es una chullpa andina y se supone que es una niña de 8 años y que su procedencia es incaica. Los datos finales se los tendrán después de los estudios finales. El país que lo entregará, mediante gestiones diplomáticas, es Estados Unidos.
“En marzo de este año nos notificaron que en Washington tenían en su poder una momia que, por sus características, era boliviana. Inicialmente le comunicaron al Musef, pero éste no hizo otro tanto con nosotros. Cuando supimos del caso, verificamos que efectivamente pertenece a la cultura Inca (…) El retorno es por un tema de buena voluntad, por lo cual el proceso es más fácil”, sostuvo la autoridad, a tiempo de indicar que la momia llegará al país en los primeros días de enero.
De argentina se recuperará un keru (olla) de la cultura Mollo; de Holanda dos kerus, de la época post Tiwanaku, de Inglaterra, una vasija también de la cultura Mollo, mientras que de España se traerá moneda, denominada numismático.
De Italia se repatriarán hachas líticas, de Suecia un ajuar funerario, probablemente tiwanakota, entre otras piezas que se encuentran en la lista.
Si bien los custodios oficiales son el Ministerio de Culturas y Turismo, las piezas repatriadas son distribuidas a los museos correspondientes, de acuerdo a la temática y conservación.
“La momia necesitará tener condiciones de temperatura, condiciones más adecuadas, por ello, se verá dónde se la pondrá (…) El estado de esta momia es impresionante, por su muy buena conservación y es muy adecuado exhibirla”, añadió.
Se trata del genero normativo, cuya función principal es resguardar y proteger el patrimonio nacional, en cumplimiento de la Ley 530 de Patrimonio Cultural Boliviano, la que permite un trabajo de prevención contra el tráfico ilícito de bienes culturales.
En este caso, fueron extreaídos del país por diferentes motivos, uno de ellos por investigación y otro por tráfico ilícito de bienes culturales.
En el 2014 se aprobó la Ley 530 de Patrimonio Cultural Boliviano, a partir de ese entonces está prohibido sacar los bienes culturales por considerarse tráfico ilícito de bienes.
Para fortalecer el contro,l se reactivó el Comité de Protección y Defensa de los Bienes Patrimoniales Culturales de Bolivia, el cual está conformado por las Fuerzas Armadas (FFAA), Aduana Nacional, Archivo Nacional, Museos, Policía Boliviana, Fiscalía General, Procuraduría General del Estado, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las gobernaciones departamentales.
Asimismo, las autoridades trabajan en la elaboración de la lista roja de bienes históricos y artísticos, porque se hallan en riesgo de ser traficados ilícitamente, a fin de frenar el tráfico ilícito, robo y desapariciones, de los que se apropian traficantes, constituidos en grupos y redes internacionales.
“Tenemos alrededor de 100 piezas que están en proceso de repatriación, (…) la momia está en Estados Unidos (…). Este año hemos recuperado 42 fósiles que estaban en Chile, fue una negociación larga”, dijo la jefe de Unidad de Relaciones Internacionales del Ministerio de Culturas, Laura Lucy.
De acuerdo a la lista de los procesos de repatriación de bienes culturales, la momia es una chullpa andina y se supone que es una niña de 8 años y que su procedencia es incaica. Los datos finales se los tendrán después de los estudios finales. El país que lo entregará, mediante gestiones diplomáticas, es Estados Unidos.
“En marzo de este año nos notificaron que en Washington tenían en su poder una momia que, por sus características, era boliviana. Inicialmente le comunicaron al Musef, pero éste no hizo otro tanto con nosotros. Cuando supimos del caso, verificamos que efectivamente pertenece a la cultura Inca (…) El retorno es por un tema de buena voluntad, por lo cual el proceso es más fácil”, sostuvo la autoridad, a tiempo de indicar que la momia llegará al país en los primeros días de enero.
De argentina se recuperará un keru (olla) de la cultura Mollo; de Holanda dos kerus, de la época post Tiwanaku, de Inglaterra, una vasija también de la cultura Mollo, mientras que de España se traerá moneda, denominada numismático.
De Italia se repatriarán hachas líticas, de Suecia un ajuar funerario, probablemente tiwanakota, entre otras piezas que se encuentran en la lista.
Si bien los custodios oficiales son el Ministerio de Culturas y Turismo, las piezas repatriadas son distribuidas a los museos correspondientes, de acuerdo a la temática y conservación.
“La momia necesitará tener condiciones de temperatura, condiciones más adecuadas, por ello, se verá dónde se la pondrá (…) El estado de esta momia es impresionante, por su muy buena conservación y es muy adecuado exhibirla”, añadió.
Se trata del genero normativo, cuya función principal es resguardar y proteger el patrimonio nacional, en cumplimiento de la Ley 530 de Patrimonio Cultural Boliviano, la que permite un trabajo de prevención contra el tráfico ilícito de bienes culturales.
En este caso, fueron extreaídos del país por diferentes motivos, uno de ellos por investigación y otro por tráfico ilícito de bienes culturales.
En el 2014 se aprobó la Ley 530 de Patrimonio Cultural Boliviano, a partir de ese entonces está prohibido sacar los bienes culturales por considerarse tráfico ilícito de bienes.
Para fortalecer el contro,l se reactivó el Comité de Protección y Defensa de los Bienes Patrimoniales Culturales de Bolivia, el cual está conformado por las Fuerzas Armadas (FFAA), Aduana Nacional, Archivo Nacional, Museos, Policía Boliviana, Fiscalía General, Procuraduría General del Estado, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las gobernaciones departamentales.
Asimismo, las autoridades trabajan en la elaboración de la lista roja de bienes históricos y artísticos, porque se hallan en riesgo de ser traficados ilícitamente, a fin de frenar el tráfico ilícito, robo y desapariciones, de los que se apropian traficantes, constituidos en grupos y redes internacionales.
sábado, 24 de marzo de 2018
Embarcación boliviana Balsa de totora navegará 12.000 Km en seis meses
Una nave de 18 metros de largo y 4 metros de ancho construida por artesanos bolivianos con totora del lago Titicaca y que llevará a bordo 12 tripulantes, navegará desde la ciudad de Arica (Chile) hasta Sydney (Australia), alcanzando un recorrido de 12 mil kilómetros en seis meses, se informó en el Ministerio de Culturas.
La expedición Viracocha III que será capitaneada por el biólogo estadounidense, Phill Buck, realizará el recorrido con el objetivo de demostrar las enormes distancias que recorrieron este tipo de embarcaciones en la antigüedad.
TEORÍA
Además, se pretende reforzar la teoría de que los antiguos marineros atravesaron los océanos utilizando los vientos y corrientes oceánicas en embarcaciones de totora. Se tiene la intención de probar la teoría de que las poblaciones sudamericanas navegaron en el mar antes del arribo de los españoles en 1492 y que llegaron a la Polinesia, en Oceanía.
Las familia Catari y Limachi que viven en la localidad de Huatajata de la provincia Omasuyos, heredaron el conocimiento de la construcción de embarcaciones. En base a la experiencia de dichas familias, los artesanos bolivianos ensamblaron en la ciudad de La Paz la balsa de la Expedición "Viracocha III" que partiría en los próximos días. "La embarcación se botará al mar entre el 7 y 8 de abril, dependiendo de la marea", manifestó Marcelo Concha, integrante boliviano en la expedición internacional.
PESO
El tripulante boliviano que participará en la expedición explicó que por el peso de la embarcación que sobrepasa las 40 toneladas, se utilizarán rieles para adentrarlo a las aguas, debido al alto costo que demanda la compra de madera en la costa.
La localidad de Huatajata de la provincia Omasuyos, situada a orillas del lago Titicaca, es el lugar donde ambas familias, se hicieron famosas por la construcción de balsas de totora en las anteriores expediciones que marcaron historia. Concha aseguró que en la construcción de la embarcación no se utilizó plástico ni metal, en respeto al medioambiente y para evitar la contaminación de las aguas.
En la última expedición se busca también promover y preservar la cultura andina y sudamericana, como los instrumentos musicales de Bolivia que serán incluidos con la finalidad de crear melodías musicales durante el recorrido. "Queremos concientizar sobre el suma qamaña (vivir bien), que tiene como base el vivir en armonía con el medio ambiente", manifestó.
De los 12 tripulantes que emprenderán la expedición, el boliviano Marcelo Concha formará parte de la misión que estará integrada por ciudadanos de Estados Unidos, Dinamarca, Inglaterra, Chile y Colombia.
DETALLES
La embarcación cuenta con tres velas triangulares de tela de algodón y están sostenidas por tres mástiles curvos que permitirán una maniobra fácil. Las velas que están cosidas a mano y pintadas con motivos de las culturas indígenas Tiwanaku, Moche y Diaguita.
Asimismo con un timón céntrico inspirado en diseños y dibujos de la cultura Moche en pirámides de Tucumé. Las estructuras que protegerán la balsa de agua y la lluvia ayudarán a reducir el peso, dando más rapidez y ligereza a la embarcación.
La expedición Viracocha III que será capitaneada por el biólogo estadounidense, Phill Buck, realizará el recorrido con el objetivo de demostrar las enormes distancias que recorrieron este tipo de embarcaciones en la antigüedad.
TEORÍA
Además, se pretende reforzar la teoría de que los antiguos marineros atravesaron los océanos utilizando los vientos y corrientes oceánicas en embarcaciones de totora. Se tiene la intención de probar la teoría de que las poblaciones sudamericanas navegaron en el mar antes del arribo de los españoles en 1492 y que llegaron a la Polinesia, en Oceanía.
Las familia Catari y Limachi que viven en la localidad de Huatajata de la provincia Omasuyos, heredaron el conocimiento de la construcción de embarcaciones. En base a la experiencia de dichas familias, los artesanos bolivianos ensamblaron en la ciudad de La Paz la balsa de la Expedición "Viracocha III" que partiría en los próximos días. "La embarcación se botará al mar entre el 7 y 8 de abril, dependiendo de la marea", manifestó Marcelo Concha, integrante boliviano en la expedición internacional.
PESO
El tripulante boliviano que participará en la expedición explicó que por el peso de la embarcación que sobrepasa las 40 toneladas, se utilizarán rieles para adentrarlo a las aguas, debido al alto costo que demanda la compra de madera en la costa.
La localidad de Huatajata de la provincia Omasuyos, situada a orillas del lago Titicaca, es el lugar donde ambas familias, se hicieron famosas por la construcción de balsas de totora en las anteriores expediciones que marcaron historia. Concha aseguró que en la construcción de la embarcación no se utilizó plástico ni metal, en respeto al medioambiente y para evitar la contaminación de las aguas.
En la última expedición se busca también promover y preservar la cultura andina y sudamericana, como los instrumentos musicales de Bolivia que serán incluidos con la finalidad de crear melodías musicales durante el recorrido. "Queremos concientizar sobre el suma qamaña (vivir bien), que tiene como base el vivir en armonía con el medio ambiente", manifestó.
De los 12 tripulantes que emprenderán la expedición, el boliviano Marcelo Concha formará parte de la misión que estará integrada por ciudadanos de Estados Unidos, Dinamarca, Inglaterra, Chile y Colombia.
DETALLES
La embarcación cuenta con tres velas triangulares de tela de algodón y están sostenidas por tres mástiles curvos que permitirán una maniobra fácil. Las velas que están cosidas a mano y pintadas con motivos de las culturas indígenas Tiwanaku, Moche y Diaguita.
Asimismo con un timón céntrico inspirado en diseños y dibujos de la cultura Moche en pirámides de Tucumé. Las estructuras que protegerán la balsa de agua y la lluvia ayudarán a reducir el peso, dando más rapidez y ligereza a la embarcación.
martes, 21 de febrero de 2017
Qhapaq Ñan es el antiguo sistema caminero heredado de los incas
El Qhapaq Ñan es un antiguo sistema de caminos que conectaba a importantes centros de producción, administrativos y ceremoniales de las épocas pre Inca e Inca. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incluyó en la Lista de Patrimonio Mundial en 2014 al “Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino”. Esta red de valor inigualable, revivirá a través de un proyecto que busca remontar la huella de culturas milenarias.
Estas vías atraviesan paisajes de increíble belleza: de montañas, selvas, valles y desiertos que guardan huellas de la vida cotidiana, de la actividad productiva, administrativa, astronómica, militar y ceremonial de los diversos pueblos que conformaron el imperio Inca, que integró los extensos territorios de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
TURISMO PATRIMONIAL
El objetivo del Proyecto “Turismo Patrimonial Comunitario en el Qhapaq Ñan” es crear las condiciones para la integración del turismo comunitario entre Ecuador, Perú y Bolivia, basada en la recuperación del patrimonio cultural y natural del Qhapaq Ñan.
Con ello se espera contribuir a la reducción de la pobreza; lograr que las comunidades locales compartan con los visitantes distintos aspectos de su vida cotidiana y costumbres ancestrales, transmitidas de generación en generación. Esta iniciativa es impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo y los Ministerios de Cultura y Turismo de cada país.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incluyó en la Lista de Patrimonio Mundial en 2014 al “Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino”, en reconocimiento de esta extraordinaria obra de ingeniería precolombina. La postulación del Qhapaq Ñan fue presentada, en forma conjunta por Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, países por los que recorre esta inigualable red de integración caminera.
INTERRELACIÓN DE TRES PAÍSES
El proyecto busca interrelacionar niveles de Gobierno, la Cooperación Internacional y fundamentalmente las comunidades y pueblos indígenas y mestizos de los tres países comprometidos con esta iniciativa conjunta. Para ese propósito, se elaboró un Plan Maestro de Integración Turística Trinacional 2017 - 2020, basado en el patrimonio cultural y natural del Qhapaq Ñan, que genere nuevas oportunidades a las comunidades que conservan la obra, de esta manera atraer turismo por la diversidad de su riqueza cultural y natural.
Se conformaron comités técnicos de trabajo en cada país, se desarrollaron bases de datos de seis zonas priorizadas que cuentan con tramos, subtramos y secciones del Sistema Vial Andino Qhapaq Ñan. Estas zonas pioneras tienen la misión de iniciar la oferta de turismo comunitario en el Qhapaq Ñan, para motivar similares iniciativas en otros pueblos y comunidades vinculadas a estas rutas.
En Ecuador se iniciará este proceso en el centro-sur de la Sierra del país. En Perú, un área elegida se encuentra en el extremo norte, y la otra en el sur andino. El área circunlacustre del lago Titicaca y un segmento subtropical son las zonas priorizadas en Bolivia.
Estas vías atraviesan paisajes de increíble belleza: de montañas, selvas, valles y desiertos que guardan huellas de la vida cotidiana, de la actividad productiva, administrativa, astronómica, militar y ceremonial de los diversos pueblos que conformaron el imperio Inca, que integró los extensos territorios de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
TURISMO PATRIMONIAL
El objetivo del Proyecto “Turismo Patrimonial Comunitario en el Qhapaq Ñan” es crear las condiciones para la integración del turismo comunitario entre Ecuador, Perú y Bolivia, basada en la recuperación del patrimonio cultural y natural del Qhapaq Ñan.
Con ello se espera contribuir a la reducción de la pobreza; lograr que las comunidades locales compartan con los visitantes distintos aspectos de su vida cotidiana y costumbres ancestrales, transmitidas de generación en generación. Esta iniciativa es impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo y los Ministerios de Cultura y Turismo de cada país.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incluyó en la Lista de Patrimonio Mundial en 2014 al “Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino”, en reconocimiento de esta extraordinaria obra de ingeniería precolombina. La postulación del Qhapaq Ñan fue presentada, en forma conjunta por Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, países por los que recorre esta inigualable red de integración caminera.
INTERRELACIÓN DE TRES PAÍSES
El proyecto busca interrelacionar niveles de Gobierno, la Cooperación Internacional y fundamentalmente las comunidades y pueblos indígenas y mestizos de los tres países comprometidos con esta iniciativa conjunta. Para ese propósito, se elaboró un Plan Maestro de Integración Turística Trinacional 2017 - 2020, basado en el patrimonio cultural y natural del Qhapaq Ñan, que genere nuevas oportunidades a las comunidades que conservan la obra, de esta manera atraer turismo por la diversidad de su riqueza cultural y natural.
Se conformaron comités técnicos de trabajo en cada país, se desarrollaron bases de datos de seis zonas priorizadas que cuentan con tramos, subtramos y secciones del Sistema Vial Andino Qhapaq Ñan. Estas zonas pioneras tienen la misión de iniciar la oferta de turismo comunitario en el Qhapaq Ñan, para motivar similares iniciativas en otros pueblos y comunidades vinculadas a estas rutas.
En Ecuador se iniciará este proceso en el centro-sur de la Sierra del país. En Perú, un área elegida se encuentra en el extremo norte, y la otra en el sur andino. El área circunlacustre del lago Titicaca y un segmento subtropical son las zonas priorizadas en Bolivia.
jueves, 29 de diciembre de 2016
El hombre perdió el hueso del pene
La mayoría de los machos mamíferos tienen un hueso en el pene llamado báculo, descrito como "el más diverso de todos los huesos", pues varía mucho en longitud, anchura y forma entre especies.
Nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés y los bonobos, con quienes compartimos un altísimo porcentaje del genoma, también recibieron esa lotería evolutiva, lo que les permite la penetración en ausencia de erección.
Un equipo de investigadores del University College de Londres rastreó la historia evolutiva del báculo a través del tiempo y resulta que se desarrolló por primera vez hace entre 145 millones y 95 millones de años, según publican en la revista Proceedings of the Royal Society B. Eso significa que estaba presente en el ancestro común más reciente de todos los primates y carnívoros.
Para los autores del estudio, que algunos descendientes, como los humanos, perdieran su báculo puede deberse a las diferencias en las prácticas de apareamiento. En los primates, la presencia del hueso del pene está fuertemente relacionada con una mayor duración de la penetración, del tiempo que el pene pasa dentro de la vagina durante el coito. Estas penetraciones más prolongadas a menudo se producen en las especies con prácticas de apareamiento polígamas.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Despiden balsa que busca conquistar el Pacífico
El presidente Evo Morales, el canciller David Choquehuanca y otras autoridades nacionales despidieron al 'Viracocha III', embarcación de totora que espera surcar 10.000 millas náuticas del océano Pacífico.
La balsa partirá desde Arica, Chile, en enero de 2017 hasta Sidney, Australia, de acuerdo a la planificación. Se prevé que la travesía dure al menos 6 meses.
Erik Catari, uno de los integrantes de las familias más tradicionales en la elaboración de este tipo de embarcaciones en el lago Titicaca, resaltó que el Viracocha III recorrerá "el mar de todos", a tiempo de explicar las dificultades que tendrán en el recorrido.
Con casi 20 toneladas de peso, 18 metros de largo y miles de amarros, para sostener la totora, la nave es la tercera de un emprendimiento iniciado por el biólogo estadounidense Phil Buck. Sus dos antecesoras no lograron llegar a su puerto final.
El primer mandatario se mostró incrédulo ante la expedición, por los riesgos que implica para sus 10 tripulantes. Resaltó el símbolo de integración que implica la iniciativa.
"Los mares los océanos están declarados por Naciones Unidas como patrimonio de la humanidad (...) No es posible que en algunos países esté privatizado", explicó.
Concluyó dando fuerza a los aventureros y adelantó que si llegan, serán declarados "grandes héroes" del país.
jueves, 20 de agosto de 2015
Ayavirezamo, tras los pasos de un eslabón perdido de los incas
Una exploración científica se propuso llegar al sitio arqueológico casi desconocido de Cotasacha (Ayavirezamo) y seguir un tramo del Camino del Inca por la ruta de una expedición española que terminó en tragedia (1538-1539), mientras buscaba la riqueza de la región. Era parte del proyecto dirigido por la antropóloga e historiadora Vera Tyuleneva, cuyo resultado es el libro Buscando Ayavirezamo-Nuevos datos sobre la historia de Apolobamba.
El libro se presentará mañana, 21 de agosto, en el Auditorio Max Portugal de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA a las 18:00. Es el resultado de una exploración geográfico-histórica realizada por Tyuleneva y un equipo a Cotasacha -en la antigüedad conocido como Ayavirezamo- ubicada en el Camino del Inca entre Apolo y San José de Uchupiamonas, dentro de los límites del Parque Madidi, entre septiembre y octubre de 2013.
El trabajo está divido en dos partes. La primera se aboca al Camino del Inca de Apolo a San José de Uchupiamonas y el sitio arqueológico Cotasacha; la segunda se denomina "La epopeya de un fracaso: la expedición a los ‘chunchos’ de Pedro Anzúrez de Camporredondo”, que transitó la ruta que figura en la primera parte.
"La idea era recorrer un camino inca. Según documentos coloniales tempranos, se sabía que era el extremo de la red vial inca en la parte más oriental, hacia la Amazonia; pero también existía la posibilidad de encontrar este centro inca. No se sabía de qué tipo, si era una población grande o un punto de control, pero se conocía su nombre Ayavirezamo”, detalla la autora del libro.
Según explica Tyuleneva, otros historiadores ya mencionaron su existencia en la zona. La idea era verificar si realmente estaba ahí y si se lo podía localizar, a diferencia del Camino del Inca del que se sabía estaba en ese territorio. Al llegar a Apolo, las dudas sobre la existencia de Ayavirezamo se despejaron porque los comunarios conocían el lugar.
Antes de la llegada de europeos a Apolobamba, al noreste del actual departamento de La Paz, fue un lugar de intercambios entre el mundo andino y las etnias locales, los "chunchos”. Luego, se convirtió en el centro de expediciones españolas que buscaban "noticias ricas”, según reseña el texto.
Durante la exploración de 2013 se realizó un registro fotográfico y satelital del recorrido, además de la elaboración de croquis y mapas que se incluyeron en el libro, además de otro material que pertenece a previas investigaciones. El proyecto de investigación fue patrocinado por el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade).
Para la vicepresidenta del Fobomade, Patricia Molina Carpio, la idea del proyecto surge en el marco de la necesidad de visibilizar la riqueza histórica, cultural, arqueológica y antropológica de los parques nacionales más allá de su valía como reserva biológica.
"Es una forma de contribuir abordando otro hallazgo que no es desde la biología, por citar un ámbito, y hacer un aporte para redimensionar la importancia de lo que hay en nuestro país en diferentes términos” comenta.
Hallazgos y preocupación
La exploración realizada en 2013 duró 11 días, el punto de partida fue Apolo y el de llegada San José de Uchupiamonas. Aunque la ruta en línea recta abarca alrededor de 70 kilómetros, el equipo transitó alrededor de 160 kilómetros por lo accidentado del terreno.
Al tercer día, el equipo pudo ver las estructuras de lo que fue Ayavirezamo, una pequeña fortaleza, un lugar periférico cubierto en gran medida por una tupida vegetación. Por lo que el equipo observó, se trata de edificaciones dispersas que cubren alrededor de cuatro hectáreas en donde lo más visible son dos muros de contención.
El primer dato importante de la investigación es la confirmación de la existencia del este lugar a partir de una búsqueda científica, ya que no existía comprobación. Su valor radica en ser uno de los puntos de control inca más alejados y que -al ser mencionado tantas veces en diferentes documentos históricos- aparentemente fue muy conocido en las primeras décadas después de la conquista española para luego desaparecer. En ese contexto adquiere un gran valor histórico.
Sin embargo, el estado en que se encuentra este centro arqueológico es lamentable. La autora menciona que si no se interviene en un futuro próximo se perderá en las próximas décadas. El equipo constató también excavaciones clandestinas recientes.
El segundo dato importante es la existencia del Camino del Inca sobre el cual existían informes y testimonios, éste tampoco estaba debidamente documentado ni trazado en un mapa.
Una expedición trágica
En cuanto a la segunda parte de la investigación, Tyuleneva explica que la expedición realizada por Anzúrez de Camporredondo fue la primera llevada a cabo en la zona y cuyo resultado fueron miles de muertos. Entre los datos registrados en la época se mencionaron desde 2.000 hasta 20.000 fallecidos.
"Hasta ahora no hubo una reconstrucción convincente de la ruta (...). La localización nos dice que esta expedición no llegó muy lejos y que fue más una tragedia, una empresa titánica mal planeada que llevó a muchas muertes. Parece que sólo cruzó el río Tuichi y se perdió”, argumenta la historiadora.
Se sabe que la expedición pasó por el valle de Apolo, por Ayavirezamo, siguió hacia el río Tuichi e intentó ir a la sierra por la orilla del afluente. Al parecer no tenían idea de la geografía de la zona o dónde se encontraban, según la investigación. La exploración de 2013 cubrió la parte central de la ruta transitada por Anzúrez.
El tercer dato importante de la investigación radica en la reconstrucción de ese tramo de la expedición realizada hace más de 450 años y de la que se tenían datos imprecisos.
Los desafíos y el resultado
El desafío más importante de la expedición en 2013 fue físico; el equipo tuvo que caminar durante días por un camino alejado de la civilización y sin ver a otras personas. Algunos se enfermaron, pero mantuvieron el espíritu.
"Lidiar con serpientes y arañas en la caminata y al tercer día empezar a ver los vestigios de este centro arqueológico fue un momento, sin duda, muy revelador. Otro detalle son las escalinatas casi perfectas que se encuentran en la ruta”, comenta el encargado audiovisual del equipo, Rodrigo Rodríguez.
Para la historiadora, ir tras los pasos de este centro arqueológico poco conocido y la ruta de la expedición española fue la realización de un sueño y uno de los mejores recuerdos de su carrera.
"No soy muy partidaria del término descubrimiento o redescubrimiento. Las personas del lugar sabían de la existencia de este sitio (Ayavirezamo), lo que es interesante es identificar el lugar y su importancia histórica”, finaliza.
Datos sobre la autora y la publicación
Vera Tyuleneva obtuvo el mágister en Antropología en la Universidad Europea en San Petersburgo y el doctorado en Historia en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha investigado la historia de los contactos entre los Andes y la Amazonia occidental. Su principal tema de interés es la leyenda del Paitití en el contexto histórico geográfico. En 2010 publicó el libro Cuatro viajes a la Amazonia Boliviana.
El prólogo de Buscando Ayavirezamo - Nuevos datos sobre la historia de Apolobamba corresponde al antropólogo Álvaro Diez Astete que estará en la presentación junto a José Coelho, director del Servicio Nacional de Áreas Protegidas; Isabelle Combés, del Instituto Francés de Estudios Andinos; Bruno Valdivia e Ignacio Vera, de la Sociedad Científica de estudiantes de Historia.
El libro también será presentado en Cochabamba el 24 de agosto en el Centro de Estudios Superiores Universitarios de la UMSS, calle Calama, E-0235, a las 19:00.
El libro se presentará mañana, 21 de agosto, en el Auditorio Max Portugal de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA a las 18:00. Es el resultado de una exploración geográfico-histórica realizada por Tyuleneva y un equipo a Cotasacha -en la antigüedad conocido como Ayavirezamo- ubicada en el Camino del Inca entre Apolo y San José de Uchupiamonas, dentro de los límites del Parque Madidi, entre septiembre y octubre de 2013.
El trabajo está divido en dos partes. La primera se aboca al Camino del Inca de Apolo a San José de Uchupiamonas y el sitio arqueológico Cotasacha; la segunda se denomina "La epopeya de un fracaso: la expedición a los ‘chunchos’ de Pedro Anzúrez de Camporredondo”, que transitó la ruta que figura en la primera parte.
"La idea era recorrer un camino inca. Según documentos coloniales tempranos, se sabía que era el extremo de la red vial inca en la parte más oriental, hacia la Amazonia; pero también existía la posibilidad de encontrar este centro inca. No se sabía de qué tipo, si era una población grande o un punto de control, pero se conocía su nombre Ayavirezamo”, detalla la autora del libro.
Según explica Tyuleneva, otros historiadores ya mencionaron su existencia en la zona. La idea era verificar si realmente estaba ahí y si se lo podía localizar, a diferencia del Camino del Inca del que se sabía estaba en ese territorio. Al llegar a Apolo, las dudas sobre la existencia de Ayavirezamo se despejaron porque los comunarios conocían el lugar.
Antes de la llegada de europeos a Apolobamba, al noreste del actual departamento de La Paz, fue un lugar de intercambios entre el mundo andino y las etnias locales, los "chunchos”. Luego, se convirtió en el centro de expediciones españolas que buscaban "noticias ricas”, según reseña el texto.
Durante la exploración de 2013 se realizó un registro fotográfico y satelital del recorrido, además de la elaboración de croquis y mapas que se incluyeron en el libro, además de otro material que pertenece a previas investigaciones. El proyecto de investigación fue patrocinado por el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade).
Para la vicepresidenta del Fobomade, Patricia Molina Carpio, la idea del proyecto surge en el marco de la necesidad de visibilizar la riqueza histórica, cultural, arqueológica y antropológica de los parques nacionales más allá de su valía como reserva biológica.
"Es una forma de contribuir abordando otro hallazgo que no es desde la biología, por citar un ámbito, y hacer un aporte para redimensionar la importancia de lo que hay en nuestro país en diferentes términos” comenta.
Hallazgos y preocupación
La exploración realizada en 2013 duró 11 días, el punto de partida fue Apolo y el de llegada San José de Uchupiamonas. Aunque la ruta en línea recta abarca alrededor de 70 kilómetros, el equipo transitó alrededor de 160 kilómetros por lo accidentado del terreno.
Al tercer día, el equipo pudo ver las estructuras de lo que fue Ayavirezamo, una pequeña fortaleza, un lugar periférico cubierto en gran medida por una tupida vegetación. Por lo que el equipo observó, se trata de edificaciones dispersas que cubren alrededor de cuatro hectáreas en donde lo más visible son dos muros de contención.
El primer dato importante de la investigación es la confirmación de la existencia del este lugar a partir de una búsqueda científica, ya que no existía comprobación. Su valor radica en ser uno de los puntos de control inca más alejados y que -al ser mencionado tantas veces en diferentes documentos históricos- aparentemente fue muy conocido en las primeras décadas después de la conquista española para luego desaparecer. En ese contexto adquiere un gran valor histórico.
Sin embargo, el estado en que se encuentra este centro arqueológico es lamentable. La autora menciona que si no se interviene en un futuro próximo se perderá en las próximas décadas. El equipo constató también excavaciones clandestinas recientes.
El segundo dato importante es la existencia del Camino del Inca sobre el cual existían informes y testimonios, éste tampoco estaba debidamente documentado ni trazado en un mapa.
Una expedición trágica
En cuanto a la segunda parte de la investigación, Tyuleneva explica que la expedición realizada por Anzúrez de Camporredondo fue la primera llevada a cabo en la zona y cuyo resultado fueron miles de muertos. Entre los datos registrados en la época se mencionaron desde 2.000 hasta 20.000 fallecidos.
"Hasta ahora no hubo una reconstrucción convincente de la ruta (...). La localización nos dice que esta expedición no llegó muy lejos y que fue más una tragedia, una empresa titánica mal planeada que llevó a muchas muertes. Parece que sólo cruzó el río Tuichi y se perdió”, argumenta la historiadora.
Se sabe que la expedición pasó por el valle de Apolo, por Ayavirezamo, siguió hacia el río Tuichi e intentó ir a la sierra por la orilla del afluente. Al parecer no tenían idea de la geografía de la zona o dónde se encontraban, según la investigación. La exploración de 2013 cubrió la parte central de la ruta transitada por Anzúrez.
El tercer dato importante de la investigación radica en la reconstrucción de ese tramo de la expedición realizada hace más de 450 años y de la que se tenían datos imprecisos.
Los desafíos y el resultado
El desafío más importante de la expedición en 2013 fue físico; el equipo tuvo que caminar durante días por un camino alejado de la civilización y sin ver a otras personas. Algunos se enfermaron, pero mantuvieron el espíritu.
"Lidiar con serpientes y arañas en la caminata y al tercer día empezar a ver los vestigios de este centro arqueológico fue un momento, sin duda, muy revelador. Otro detalle son las escalinatas casi perfectas que se encuentran en la ruta”, comenta el encargado audiovisual del equipo, Rodrigo Rodríguez.
Para la historiadora, ir tras los pasos de este centro arqueológico poco conocido y la ruta de la expedición española fue la realización de un sueño y uno de los mejores recuerdos de su carrera.
"No soy muy partidaria del término descubrimiento o redescubrimiento. Las personas del lugar sabían de la existencia de este sitio (Ayavirezamo), lo que es interesante es identificar el lugar y su importancia histórica”, finaliza.
Datos sobre la autora y la publicación
Vera Tyuleneva obtuvo el mágister en Antropología en la Universidad Europea en San Petersburgo y el doctorado en Historia en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha investigado la historia de los contactos entre los Andes y la Amazonia occidental. Su principal tema de interés es la leyenda del Paitití en el contexto histórico geográfico. En 2010 publicó el libro Cuatro viajes a la Amazonia Boliviana.
El prólogo de Buscando Ayavirezamo - Nuevos datos sobre la historia de Apolobamba corresponde al antropólogo Álvaro Diez Astete que estará en la presentación junto a José Coelho, director del Servicio Nacional de Áreas Protegidas; Isabelle Combés, del Instituto Francés de Estudios Andinos; Bruno Valdivia e Ignacio Vera, de la Sociedad Científica de estudiantes de Historia.
El libro también será presentado en Cochabamba el 24 de agosto en el Centro de Estudios Superiores Universitarios de la UMSS, calle Calama, E-0235, a las 19:00.
domingo, 9 de agosto de 2015
Viceministerio consolida equipo para recuperación de piezas patrimoniales
El viceministro de Interculturalidad, Ignacio Soqueré, anunció que se contratará un equipo técnico de especialistas para recuperar al menos 50.000 obras arqueológicas, que son patrimonio de Bolivia y que fueron arrebatadas del país.
Este mes los expertos iniciarán su trabajo para que en tres meses presenten resultados.
"Extraoficialmente tenemos más de 50.000 piezas arqueológicas sacadas del país es por eso que estamos haciendo esas gestiones para que vuelvan nuevamente a Bolivia. Vamos a contratar un equipo de especialistas (...) que saben cómo se tiene que hacer el registro, el inventario, hacer fichas investigación bibliográficas e identificar donde se encuentran esas piezas", explicó a medios estatales.
Detalló que esas piezas de cerámica, piedra, cuadros, pinturas, entre otras se encuentran en Europa y Norte América.
"Para nosotros son piezas que tienen mucho significado para nuestro pueblo indígena y es por eso que nosotros debemos destacar que significa mucho", subrayó.
RECUPERACIONES
Recordó que en noviembre de 2014, después de permanecer 156 años en Suiza, la Illa Tunupa retornó al país, pieza que fue arrebatada en 1858 por el diplomático suizo Jacob Von Tschudi, que se llevó sin el permiso de nadie la Illa a su país, donde permaneció por más de siglo y medio primero en su casa y luego en un museo.
"Justamente se han hecho las gestiones para recuperar nuestro patrimonio cultural que ha sido sacado ilegalmente por nuestro país, por el ejemplo de la Illa del ekeko que ha sido gestionado por nuestro presidente pues actualmente se encuentra en nuestro país y mucho más", apuntó.
Este mes los expertos iniciarán su trabajo para que en tres meses presenten resultados.
"Extraoficialmente tenemos más de 50.000 piezas arqueológicas sacadas del país es por eso que estamos haciendo esas gestiones para que vuelvan nuevamente a Bolivia. Vamos a contratar un equipo de especialistas (...) que saben cómo se tiene que hacer el registro, el inventario, hacer fichas investigación bibliográficas e identificar donde se encuentran esas piezas", explicó a medios estatales.
Detalló que esas piezas de cerámica, piedra, cuadros, pinturas, entre otras se encuentran en Europa y Norte América.
"Para nosotros son piezas que tienen mucho significado para nuestro pueblo indígena y es por eso que nosotros debemos destacar que significa mucho", subrayó.
RECUPERACIONES
Recordó que en noviembre de 2014, después de permanecer 156 años en Suiza, la Illa Tunupa retornó al país, pieza que fue arrebatada en 1858 por el diplomático suizo Jacob Von Tschudi, que se llevó sin el permiso de nadie la Illa a su país, donde permaneció por más de siglo y medio primero en su casa y luego en un museo.
"Justamente se han hecho las gestiones para recuperar nuestro patrimonio cultural que ha sido sacado ilegalmente por nuestro país, por el ejemplo de la Illa del ekeko que ha sido gestionado por nuestro presidente pues actualmente se encuentra en nuestro país y mucho más", apuntó.
martes, 9 de junio de 2015
Hallan en Bolivia evidencias de cirugías cerebrales primitivas
Un equipo internacional de científicos ha hallado junto al lago Titicaca, en Bolivia, restos de esqueletos de una población que, al parecer, luchaban entre sí con frecuencia. Entre los restos, que datan del Período Intermedio Tardío (1000 a 1259 dC), existen evidencias de las primeras cirugías cerebrales.
Los expertos explican que los esqueletos de la región han puesto de manifiesto la violencia que protagonizaba esta población: como huesos rotos o cráneos con agujeros. Pero también se pueden ver marcas que sugieren que esta antigua cultura realizaba cirugía craneal en un intento por salvar vidas.
Los cráneos incluso revelan pistas sobre cómo estas técnicas rudimentarias evolucionaron con el tiempo hasta tener una mayor tasa de éxito.
Sobre el periodo al que pertenecen estas personas, la autora principal del trabajo, Sara Juengst, ha explicado que "fue un momento de cambio político y social turbulento". En el estudio, publicado en 'International Journal of Osteoarchaeology', se apunta que se han hallado esqueletos con señales de violencia también en Perú y Chile, lo que sugiere a los expertos la existencia de un vacío de poder provocado por un caos generalizado en la época. A mediados de 1990, se encontraron nueve esqueletos enterrados en una cámara funeraria circular sobre el suelo en posición sentada. Los hombres y mujeres presentaban edades entre los 18 y 50 años cuando murieron. Todos ellos mostraban signos de violencia.
CUERPOS LLENOS DE GOLPES
Además, cuatro de las personas enterradas en la tumba habían sufrido lesiones en la cara, después de haber sido golpeadas por un arma contundente o afilada, mientras que siete mostraban señales de golpes en sus cuerpos. La mayor parte de los daños eran en la cara, las costillas y los antebrazos, lo que sugiere que eran luchadores, o habían sido atacados. Uno de los esqueletos pertenecientes a un hombre de unos 30 años tiene una gran fractura en la frente que fue causada por un golpe tan fuerte que el hueso no sanó adecuadamente.
Juengst cree que pudo haber sido golpeado por una maza. "La comprensión de cómo los cuerpos se vieron directamente afectados por un traumatismo en el esqueleto puede contribuir a una imagen más clara de la violencia que sufrían las personas encontradas", ha apuntado la investigadora en el estudio.
Los expertos indican que en esta población el trauma era omnipresente. Hay individuos masculinos y femeninos incluidos en la muestra, lo que sugiere que los roles sexuales no protegían necesariamente de los golpes. Del mismo modo, señalan que la tasa de fracturas craneales y faciales podría indicar la violencia interpersonal relativamente frecuente y grave, sugerida por la evidencia de costillas fracturadas y cortes en los antebrazos, con heridas profundas que evidencian la utilización de armas.
CUIDADOS A LOS HERIDOS
Pero el trabajo también destaca que "la mayoría de las heridas se curaron completamente con poca o ninguna evidencia de reacción ósea a la infección u otras complicaciones de trauma". Los investigadores creen que esto refleja "el acceso a tratamiento médico o cuidado de otras personas". "La presencia de la intervención quirúrgica en forma de trepanación en un individuo pone de relieve la capacidad de las personas para intervenir después de un trauma", ha indicado Juengst.
El equipo se centró en la práctica de la trepanación en la región a partir de cráneos recogidos en yacimientos de la zona del Titicaca. Esta práctica es una antigua forma de cirugía craneal, que fue utilizada para fines médicos y rituales. En ese momento había varios tipos de trepanación: raspado de cráneo, cortes lineales y ranura circular. Estudios elaborados sobre momias peruanas insinúan que se usaban herramientas de metal en los procedimientos y se colocaban placas sobre el agujero después, aunque, según los expertos, nos se ha encontrado evidencias de estos sucesos en los nuevos cráneos.
Los expertos explican que los esqueletos de la región han puesto de manifiesto la violencia que protagonizaba esta población: como huesos rotos o cráneos con agujeros. Pero también se pueden ver marcas que sugieren que esta antigua cultura realizaba cirugía craneal en un intento por salvar vidas.
Los cráneos incluso revelan pistas sobre cómo estas técnicas rudimentarias evolucionaron con el tiempo hasta tener una mayor tasa de éxito.
Sobre el periodo al que pertenecen estas personas, la autora principal del trabajo, Sara Juengst, ha explicado que "fue un momento de cambio político y social turbulento". En el estudio, publicado en 'International Journal of Osteoarchaeology', se apunta que se han hallado esqueletos con señales de violencia también en Perú y Chile, lo que sugiere a los expertos la existencia de un vacío de poder provocado por un caos generalizado en la época. A mediados de 1990, se encontraron nueve esqueletos enterrados en una cámara funeraria circular sobre el suelo en posición sentada. Los hombres y mujeres presentaban edades entre los 18 y 50 años cuando murieron. Todos ellos mostraban signos de violencia.
CUERPOS LLENOS DE GOLPES
Además, cuatro de las personas enterradas en la tumba habían sufrido lesiones en la cara, después de haber sido golpeadas por un arma contundente o afilada, mientras que siete mostraban señales de golpes en sus cuerpos. La mayor parte de los daños eran en la cara, las costillas y los antebrazos, lo que sugiere que eran luchadores, o habían sido atacados. Uno de los esqueletos pertenecientes a un hombre de unos 30 años tiene una gran fractura en la frente que fue causada por un golpe tan fuerte que el hueso no sanó adecuadamente.
Juengst cree que pudo haber sido golpeado por una maza. "La comprensión de cómo los cuerpos se vieron directamente afectados por un traumatismo en el esqueleto puede contribuir a una imagen más clara de la violencia que sufrían las personas encontradas", ha apuntado la investigadora en el estudio.
Los expertos indican que en esta población el trauma era omnipresente. Hay individuos masculinos y femeninos incluidos en la muestra, lo que sugiere que los roles sexuales no protegían necesariamente de los golpes. Del mismo modo, señalan que la tasa de fracturas craneales y faciales podría indicar la violencia interpersonal relativamente frecuente y grave, sugerida por la evidencia de costillas fracturadas y cortes en los antebrazos, con heridas profundas que evidencian la utilización de armas.
CUIDADOS A LOS HERIDOS
Pero el trabajo también destaca que "la mayoría de las heridas se curaron completamente con poca o ninguna evidencia de reacción ósea a la infección u otras complicaciones de trauma". Los investigadores creen que esto refleja "el acceso a tratamiento médico o cuidado de otras personas". "La presencia de la intervención quirúrgica en forma de trepanación en un individuo pone de relieve la capacidad de las personas para intervenir después de un trauma", ha indicado Juengst.
El equipo se centró en la práctica de la trepanación en la región a partir de cráneos recogidos en yacimientos de la zona del Titicaca. Esta práctica es una antigua forma de cirugía craneal, que fue utilizada para fines médicos y rituales. En ese momento había varios tipos de trepanación: raspado de cráneo, cortes lineales y ranura circular. Estudios elaborados sobre momias peruanas insinúan que se usaban herramientas de metal en los procedimientos y se colocaban placas sobre el agujero después, aunque, según los expertos, nos se ha encontrado evidencias de estos sucesos en los nuevos cráneos.
lunes, 8 de junio de 2015
Tres sitios arqueológicos son preparados para el solsticio
Para al solsticio de invierno, que se celebrará el próximo 21 de junio, comunarios e instituciones preparan tres sitios arqueológicos de Cochabamba donde se realizan rituales ancestrales.
Uno de ellos es Cotapachi, de Quillacollo, donde el pasado fin de semana se concentró más de medio centenar de efectivos militares del Regimiento Tumusla, comunarios y personal del Plan Nacional de Empleo (PLANE), del municipio de Quillacollo, para limpiar durante unas seis horas, al menos 20 de las 45 hectáreas que componen el lugar.
Se prevé que el próximo sábado continúen los trabajos de limpieza en este sitio arqueológico donde actualmente existen restos de 2.500 qollcas.
Por otra parte, en Incarracay, ruina ubicada en el municipio de Sipe Sipe, la limpieza es emprendida por los comunarios, quienes ya están deshierbando la zona donde hay más de 50 réplicas de qollcas. También iniciaron el proceso de recolección de troncos para que los turistas enciendan fogatas una noche previa al solsticio de invierno.
La situación es similar en Pocona, donde las ruinas de Inkallajta periódicamente son mantenidas por los lugareños, en coordinación con personal de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).
PROGRAMA En todos los sitios arqueológicos el solsticio de invierno se celebrará el 21 de junio, aunque en Cotapachi el acto iniciará un día antes, con un festival cultural del maíz “Sara raymi”.
Uno de ellos es Cotapachi, de Quillacollo, donde el pasado fin de semana se concentró más de medio centenar de efectivos militares del Regimiento Tumusla, comunarios y personal del Plan Nacional de Empleo (PLANE), del municipio de Quillacollo, para limpiar durante unas seis horas, al menos 20 de las 45 hectáreas que componen el lugar.
Se prevé que el próximo sábado continúen los trabajos de limpieza en este sitio arqueológico donde actualmente existen restos de 2.500 qollcas.
Por otra parte, en Incarracay, ruina ubicada en el municipio de Sipe Sipe, la limpieza es emprendida por los comunarios, quienes ya están deshierbando la zona donde hay más de 50 réplicas de qollcas. También iniciaron el proceso de recolección de troncos para que los turistas enciendan fogatas una noche previa al solsticio de invierno.
La situación es similar en Pocona, donde las ruinas de Inkallajta periódicamente son mantenidas por los lugareños, en coordinación con personal de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).
PROGRAMA En todos los sitios arqueológicos el solsticio de invierno se celebrará el 21 de junio, aunque en Cotapachi el acto iniciará un día antes, con un festival cultural del maíz “Sara raymi”.
viernes, 22 de agosto de 2014
Frustran contrabando de antigüedades
Las autoridades egipcias abortaron un intento de contrabando de 98 piezas arqueológicas que datan de la dinastía de Mohamed Ali Pasha, que reinó en Egipto entre los años 1805 y 1953, informó ayer el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati.
En un comunicado, el Ministro explicó que los objetos fueron descubiertos ocultos en dos cargas de muebles que un propietario de una exportadora iba a enviar a Estados Unidos (EEUU) a través del puerto de Damieta, en la costa mediterránea egipcia.
Asimismo, señaló que un comité del Ministerio inspeccionó las piezas y se cercioró de su originalidad, por lo que fueron decomisadas para ser exhibidas en un museo.
Por su parte, el jefe del Departamento Central de Inspecciones de Antigüedades en los aeropuertos y puertos, Ahmed al Raui, dijo que entre las piezas figuran columnas de madera dorada ornamentada con decoraciones botánicas.
Además, también hay emblemas de la monarquía egipcia esculpidas en madera y que consisten en una media luna con tres estrellas en su centro, y que se usaban para decorar la parte superior de las cortinas.
Figuran asimismo espejos enmarcados con adornos botánicos y con forma de cortinas y de copas, varios faroles de diversos tamaños y formas, candelabros, mesas de metal ornamentadas con figuras de plantas y formas geométricas, e incensarios metálicos, entre otros objetos.
La dinastía de Mohamed Alí fue la última que reinó en Egipto y su último monarca fue Faruq I, que fue derrocado por el Ejército el 23 de julio de 1952, y casi un año después fue abolido el régimen monárquico e instaurada la república.
Esta semana, el Ministerio de Exteriores de Egipto informó de la recuperación de varias muestras arqueológicas de la Gran Pirámide de Guiza de “las que se apropiaron de forma ilegal arqueólogos aficionados alemanes, y advirtió que la recuperación de esas piezas es “un mensaje a los que intentan robar las antigüedades egipcias” de que Egipto los perseguirá.
En un comunicado, el Ministro explicó que los objetos fueron descubiertos ocultos en dos cargas de muebles que un propietario de una exportadora iba a enviar a Estados Unidos (EEUU) a través del puerto de Damieta, en la costa mediterránea egipcia.
Asimismo, señaló que un comité del Ministerio inspeccionó las piezas y se cercioró de su originalidad, por lo que fueron decomisadas para ser exhibidas en un museo.
Por su parte, el jefe del Departamento Central de Inspecciones de Antigüedades en los aeropuertos y puertos, Ahmed al Raui, dijo que entre las piezas figuran columnas de madera dorada ornamentada con decoraciones botánicas.
Además, también hay emblemas de la monarquía egipcia esculpidas en madera y que consisten en una media luna con tres estrellas en su centro, y que se usaban para decorar la parte superior de las cortinas.
Figuran asimismo espejos enmarcados con adornos botánicos y con forma de cortinas y de copas, varios faroles de diversos tamaños y formas, candelabros, mesas de metal ornamentadas con figuras de plantas y formas geométricas, e incensarios metálicos, entre otros objetos.
La dinastía de Mohamed Alí fue la última que reinó en Egipto y su último monarca fue Faruq I, que fue derrocado por el Ejército el 23 de julio de 1952, y casi un año después fue abolido el régimen monárquico e instaurada la república.
Esta semana, el Ministerio de Exteriores de Egipto informó de la recuperación de varias muestras arqueológicas de la Gran Pirámide de Guiza de “las que se apropiaron de forma ilegal arqueólogos aficionados alemanes, y advirtió que la recuperación de esas piezas es “un mensaje a los que intentan robar las antigüedades egipcias” de que Egipto los perseguirá.
martes, 5 de agosto de 2014
Nelson Pimentel aborda los khipus durante conferencia
En su ponencia enmarcada en el ciclo de conferencias de ASUR, ayer, el antropólogo Nelson D. Pimentel sustentó que los khipus más allá de constituirse en un medio de registro de información no numérica están provistos de un “lenguaje”.
Durante su charla en la Biblioteca Pública Gunnar Mendoza, el investigador propuso que los khipus aymaras tienen otra dimensión vinculada al futuro que es “intervenido o influenciado”, mediante diferentes procedimientos que buscan evitar el infortunio o atraer la buena fortuna.
Durante su charla en la Biblioteca Pública Gunnar Mendoza, el investigador propuso que los khipus aymaras tienen otra dimensión vinculada al futuro que es “intervenido o influenciado”, mediante diferentes procedimientos que buscan evitar el infortunio o atraer la buena fortuna.
domingo, 22 de junio de 2014
Descubren cómo funcionaban los hornos indígenas o “huayrachinas”
¿Cómo un pequeño horno cilíndrico de arcilla puede alcanzar hasta mil grados de temperatura? ¿Por qué funcionan en los Andes y en Francia no?
Éstos y otros enigmas de la metalurgia indígena andina que han permanecido siglos sin respuesta están a punto de ser resueltos por arqueólogos argentinos.
Los hornos "huayrachina”, de los cuales se han encontrado restos arqueológicos que datan del primer milenio de nuestra era, son pequeños cilindros con agujeros que permitían a los indígenas de la región fundir metales muy puros con muy poco combustible.
"Cuando llegan los españoles a la región, Potosí se descubre oficialmente en 1545, y los europeos no conocían la tecnología para tratar el mineral que había aquí en los Andes”, explica a Efe Pablo Cruz, director del Instituto Interdisciplinario Tilcara, ubicado en la provincia argentina de Jujuy.
"Huayra” hace referencia al viento, mientras que "china” significa mujer, aunque los investigadores aún no han logrado identificar el porqué de esta segunda parte del nombre.
El director del instituto se embarcó en la investigación de los hornos "huayrachina” hace casi una década y los estudió en Francia, junto con otros expertos en tecnología indígena. Allí, sin embargo, no consiguieron extraer el metal en los hornos.
No fue hasta este mismo año cuando los primeros experimentos realizados en la localidad argentina de Tilcara aportaron por fin nueva luz sobre el enigma del funcionamiento de estos hornos.
"Es como una chimenea que tiene varios orificios por los cuales circula el viento. Lo que hemos podido probar es que se necesita mucho viento, a partir de 10 metros por segundo de ventilación natural, y estamos tratando de desentrañar cómo entra en juego la altura, la presión atmosférica”, detalló el responsable del proyecto.
Los hornos de viento eran portátiles y permitían a los indígenas fundir unos tres kilos de metal con apenas seis kilogramos de cartón. Esta tecnología fue empleada en los grandes centros de población de la región de Potosí y el norte de Argentina durante siglos, incluso después de la llegada de los colonizadores, hasta la introducción de la amalgama con mercurio.
"Según señalan los cronistas españoles, no se trataba únicamente de útiles o herramientas para procesar el mineral, sino que para los pueblos indígenas las ‘huayras’ eran objetos de culto. Adoraban las ‘huayras’, como también los minerales. Eso se explica por el lado mágico que tiene todo el proceso de fundición”, apunta Cruz.
"Son como pequeños volcanes que no sólo destellan luces de todas las tonalidades y olores sino que también tienen un bramido muy especial, como si estuvieran vivos”, agrega.
A raíz de los éxitos con los hornos "huayrachina”, el Instituto Interdesciplinario de Tilcara ha decidido comenzar una plataforma experimental sobre la tecnología indígena con el fuego, que involucrará no solamente las técnicas metalúrgicas sino también otras disciplinas como la cerámica, utilizadas por los antiguos pobladores de la región. (EFE)
Son como pequeños volcanes que no sólo destellan luces.
Éstos y otros enigmas de la metalurgia indígena andina que han permanecido siglos sin respuesta están a punto de ser resueltos por arqueólogos argentinos.
Los hornos "huayrachina”, de los cuales se han encontrado restos arqueológicos que datan del primer milenio de nuestra era, son pequeños cilindros con agujeros que permitían a los indígenas de la región fundir metales muy puros con muy poco combustible.
"Cuando llegan los españoles a la región, Potosí se descubre oficialmente en 1545, y los europeos no conocían la tecnología para tratar el mineral que había aquí en los Andes”, explica a Efe Pablo Cruz, director del Instituto Interdisciplinario Tilcara, ubicado en la provincia argentina de Jujuy.
"Huayra” hace referencia al viento, mientras que "china” significa mujer, aunque los investigadores aún no han logrado identificar el porqué de esta segunda parte del nombre.
El director del instituto se embarcó en la investigación de los hornos "huayrachina” hace casi una década y los estudió en Francia, junto con otros expertos en tecnología indígena. Allí, sin embargo, no consiguieron extraer el metal en los hornos.
No fue hasta este mismo año cuando los primeros experimentos realizados en la localidad argentina de Tilcara aportaron por fin nueva luz sobre el enigma del funcionamiento de estos hornos.
"Es como una chimenea que tiene varios orificios por los cuales circula el viento. Lo que hemos podido probar es que se necesita mucho viento, a partir de 10 metros por segundo de ventilación natural, y estamos tratando de desentrañar cómo entra en juego la altura, la presión atmosférica”, detalló el responsable del proyecto.
Los hornos de viento eran portátiles y permitían a los indígenas fundir unos tres kilos de metal con apenas seis kilogramos de cartón. Esta tecnología fue empleada en los grandes centros de población de la región de Potosí y el norte de Argentina durante siglos, incluso después de la llegada de los colonizadores, hasta la introducción de la amalgama con mercurio.
"Según señalan los cronistas españoles, no se trataba únicamente de útiles o herramientas para procesar el mineral, sino que para los pueblos indígenas las ‘huayras’ eran objetos de culto. Adoraban las ‘huayras’, como también los minerales. Eso se explica por el lado mágico que tiene todo el proceso de fundición”, apunta Cruz.
"Son como pequeños volcanes que no sólo destellan luces de todas las tonalidades y olores sino que también tienen un bramido muy especial, como si estuvieran vivos”, agrega.
A raíz de los éxitos con los hornos "huayrachina”, el Instituto Interdesciplinario de Tilcara ha decidido comenzar una plataforma experimental sobre la tecnología indígena con el fuego, que involucrará no solamente las técnicas metalúrgicas sino también otras disciplinas como la cerámica, utilizadas por los antiguos pobladores de la región. (EFE)
Son como pequeños volcanes que no sólo destellan luces.
domingo, 25 de mayo de 2014
Meteoritos en Bolivia: Caídos del cielo
Se puede ver, fotografiar y hasta tocar el objeto. Lo que pide el dueño es que a él no se lo identifique por razones de seguridad. Tan solo permite que digamos sus iniciales: JFP. Hace más de una década que JFP adquirió la que es la pieza más importante de su colección de rocas y restos arqueológicos: una piedra con forma parecida a la de un balón de fútbol americano, pero más grande, de color pardo. Se trata, asegura, de un meteorito. Reta a quien logre levantarlo, dice, le regalará un puñado de dólares. Y es que por mucho que uno se envalentone (no parece imposible lograrlo porque no es muy grande), lo único que se consigue es hacer temblar, apenas, la piedra extraterrestre.
Comprobar que pesa mucho más que una roca convencional es uno de los pasos para identificar un meteorito a simple vista, explica el investigador del Planetario Max Schereier de la Carrera de Física de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Gonzalo Pereira, amante de los aerolitos. Si, además, tiene propiedad magnética, presenta concavidades en su superficie y es negro o marrón (en el primer caso es porque cayó a la Tierra hace relativamente poco y, en el segundo, porque lleva un tiempo considerable sobre la superficie terrestre), probablemente tengamos delante una piedra cósmica. La combustión que sufren los bólidos al entrar a la atmósfera es lo que les da el color negro que, con el tiempo, se torna marrón.
“Usted tiene un Picasso. Es invaluable porque está intacto”, le dijo a JFP un geólogo experto de Estados Unidos con el que contactó. “Si tiene gemas estelares en medio, así le paguen lo que le paguen, le están robando”, añadió el científico. Para comprobar si en su interior guarda (o no) piedras preciosas habría que escanearlo con un aparato especial que no se encuentra en cualquier lado, o bien cortarlo. Y esto último es lo que no quiere su dueño.
El pedrusco apareció, cuenta, en la provincia Sur Lípez. Los lugareños lo hallaron en una hondonada en la que, hasta unos días antes de la caída del bólido, había una laguna. El Alcalde le relató cómo el agua se había salido misteriosamente de su lugar y había ido a parar a unos 900 metros de distancia. Y en el espacio que antes ocupaba la laguna estaba la piedra.
JFP llevó una muestra, hace algunos años al Instituto de Investigaciones Geológicas y del Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Geológicas de la UMSA. El estudio determinó que se trata de una aleación de camasita (94%) y troilita (3%). La combinación de hierro y níquel (camasita) “no existe de forma natural en la Tierra”, expone una de las docentes de la facultad, Elena Gorinova. Además de estos dos elementos químicos, los meteoritos suelen tener también cobalto.
El de JFP es una siderita, perteneciente al grupo de los bólidos metálicos, que no son frecuentes. Los metalorocosos y los rocosos son los otros dos tipos de aerolitos. Estos últimos, que apenas tienen metales, son los más frecuentes.
Ponerle nombre es uno de los requisitos para que una roca procedente del espacio exterior sea meteorito, según el investigador del Planetario. Pero no se elige según lo que indique el santoral del día en que se encuentra ni tampoco es elección del que lo halla, sino que se bautiza con el denominativo de la oficina postal más cercana al lugar del hallazgo. En Bolivia se le pone el nombre de la comunidad o lugar poblado más próximo.
Para que sea reconocida como una piedra extraterrestre tiene que tener un certificado, “que es como el pedigrí del meteorito”, aclara Pereira. Hay pocos laboratorios en el mundo que expidan este documento. En él vienen datos como qué cantidad total ha caído, el nivel de oxidación que presenta y, además, se vincula con otros similares.
Oficialmente, Bolivia “tiene” cuatro meteoritos. Uno es el Pooposo, una roca de dos kilos de hierro y níquel encontrada en 1910 en Poopó y que un misionero vendió a un inglés, un tal J. Bohm, según una carta del 23 de mayo de 1922 guardada en el Museo Británico de Londres. Una parte de la piedra está en el repositorio inglés y otra en el Museo de Historia Natural de Viena.
Otro es el Sevaruyo, de 12 gramos, que el cazameteoritos Kevin Kichincha halló junto a su grupo en Oruro en 2001, a 3.749 metros sobre el nivel del mar (es el aerolito encontrado a mayor altura). Un pedazo está en el Planetario de La Paz y otros dos en Estados Unidos.
El Cochabamba, de 82 gramos, se encuentra en el Museo de Viena. Estaba registrado como chileno, cuenta riendo Pereira que, añade, ya hizo el reclamo correspondiente. “Éste es valioso porque es un carbonáceo. Es el material más antiguo que existe. Es anterior a la Tierra”.
Por último está el Bolivia, que pesa aproximadamente 21 kilos. “La única referencia que se tiene sobre ese meteorito es la segunda página de una carta”, cuenta el investigador de la UMSA. En ella, el coleccionista estadounidense que lo tenía refiere que un amigo suyo se lo había comprado a un religioso en Bolivia. Tras su muerte, su serie de rocas pasó al Instituto Smithsonian, en Estados Unidos. Un fragmento que estaba en la Universidad de Arizona fue repatriado y se encuentra en el Planetario Max Schereier.
El gramo de meteorito cuesta 65 veces más que el de oro. Y el precio puede aumentar si se trata de rocas marcianas o lunares porque son las que llegan en menor cantidad a la Tierra, igual que las de Venus. Las más comunes son las del cinturón de asteroides, ubicado entre Marte y Júpiter.
Hay cazameteoritos que adquieren piedras para su colección en ferias o por internet; también hay quien los quiere convertir en joyas (algo que ya hicieron los egipcios hace 5.000 años). Para JFP el valor es otro: “En los meteoritos está el principio de la vida”. Por ello, dice que está dispuesto a venderlo a alguna institución científica a un precio “asequible”.
Comprobar que pesa mucho más que una roca convencional es uno de los pasos para identificar un meteorito a simple vista, explica el investigador del Planetario Max Schereier de la Carrera de Física de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Gonzalo Pereira, amante de los aerolitos. Si, además, tiene propiedad magnética, presenta concavidades en su superficie y es negro o marrón (en el primer caso es porque cayó a la Tierra hace relativamente poco y, en el segundo, porque lleva un tiempo considerable sobre la superficie terrestre), probablemente tengamos delante una piedra cósmica. La combustión que sufren los bólidos al entrar a la atmósfera es lo que les da el color negro que, con el tiempo, se torna marrón.
“Usted tiene un Picasso. Es invaluable porque está intacto”, le dijo a JFP un geólogo experto de Estados Unidos con el que contactó. “Si tiene gemas estelares en medio, así le paguen lo que le paguen, le están robando”, añadió el científico. Para comprobar si en su interior guarda (o no) piedras preciosas habría que escanearlo con un aparato especial que no se encuentra en cualquier lado, o bien cortarlo. Y esto último es lo que no quiere su dueño.
El pedrusco apareció, cuenta, en la provincia Sur Lípez. Los lugareños lo hallaron en una hondonada en la que, hasta unos días antes de la caída del bólido, había una laguna. El Alcalde le relató cómo el agua se había salido misteriosamente de su lugar y había ido a parar a unos 900 metros de distancia. Y en el espacio que antes ocupaba la laguna estaba la piedra.
JFP llevó una muestra, hace algunos años al Instituto de Investigaciones Geológicas y del Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Geológicas de la UMSA. El estudio determinó que se trata de una aleación de camasita (94%) y troilita (3%). La combinación de hierro y níquel (camasita) “no existe de forma natural en la Tierra”, expone una de las docentes de la facultad, Elena Gorinova. Además de estos dos elementos químicos, los meteoritos suelen tener también cobalto.
El de JFP es una siderita, perteneciente al grupo de los bólidos metálicos, que no son frecuentes. Los metalorocosos y los rocosos son los otros dos tipos de aerolitos. Estos últimos, que apenas tienen metales, son los más frecuentes.
Ponerle nombre es uno de los requisitos para que una roca procedente del espacio exterior sea meteorito, según el investigador del Planetario. Pero no se elige según lo que indique el santoral del día en que se encuentra ni tampoco es elección del que lo halla, sino que se bautiza con el denominativo de la oficina postal más cercana al lugar del hallazgo. En Bolivia se le pone el nombre de la comunidad o lugar poblado más próximo.
Para que sea reconocida como una piedra extraterrestre tiene que tener un certificado, “que es como el pedigrí del meteorito”, aclara Pereira. Hay pocos laboratorios en el mundo que expidan este documento. En él vienen datos como qué cantidad total ha caído, el nivel de oxidación que presenta y, además, se vincula con otros similares.
Oficialmente, Bolivia “tiene” cuatro meteoritos. Uno es el Pooposo, una roca de dos kilos de hierro y níquel encontrada en 1910 en Poopó y que un misionero vendió a un inglés, un tal J. Bohm, según una carta del 23 de mayo de 1922 guardada en el Museo Británico de Londres. Una parte de la piedra está en el repositorio inglés y otra en el Museo de Historia Natural de Viena.
Otro es el Sevaruyo, de 12 gramos, que el cazameteoritos Kevin Kichincha halló junto a su grupo en Oruro en 2001, a 3.749 metros sobre el nivel del mar (es el aerolito encontrado a mayor altura). Un pedazo está en el Planetario de La Paz y otros dos en Estados Unidos.
El Cochabamba, de 82 gramos, se encuentra en el Museo de Viena. Estaba registrado como chileno, cuenta riendo Pereira que, añade, ya hizo el reclamo correspondiente. “Éste es valioso porque es un carbonáceo. Es el material más antiguo que existe. Es anterior a la Tierra”.
Por último está el Bolivia, que pesa aproximadamente 21 kilos. “La única referencia que se tiene sobre ese meteorito es la segunda página de una carta”, cuenta el investigador de la UMSA. En ella, el coleccionista estadounidense que lo tenía refiere que un amigo suyo se lo había comprado a un religioso en Bolivia. Tras su muerte, su serie de rocas pasó al Instituto Smithsonian, en Estados Unidos. Un fragmento que estaba en la Universidad de Arizona fue repatriado y se encuentra en el Planetario Max Schereier.
El gramo de meteorito cuesta 65 veces más que el de oro. Y el precio puede aumentar si se trata de rocas marcianas o lunares porque son las que llegan en menor cantidad a la Tierra, igual que las de Venus. Las más comunes son las del cinturón de asteroides, ubicado entre Marte y Júpiter.
Hay cazameteoritos que adquieren piedras para su colección en ferias o por internet; también hay quien los quiere convertir en joyas (algo que ya hicieron los egipcios hace 5.000 años). Para JFP el valor es otro: “En los meteoritos está el principio de la vida”. Por ello, dice que está dispuesto a venderlo a alguna institución científica a un precio “asequible”.
miércoles, 14 de mayo de 2014
Ing. Rodolfo Pinto Parada: “Recién ahora estamos aprendiendo de lo que se hacía hace 2.000 años”
Rodolfo Parada tiene quizá el mejor registro fotográfico de los últimos 50 años de la capital beniana. Además, es autor de nueve libros de investigación sobre las inundaciones sufridas en Trinidad y las soluciones que les supieron dar las culturas prehispánicas. ¿Los anillos de contención actuales pueden ser la solución definitiva para las inundaciones en Trinidad?
Este dique fue la solución que encontraron en 1981, cuando fue hecho. Pero tienen el gran inconveniente de la necesidad de bombeo, lo cual es muy caro e insostenible.
¿Este terraplén podrá ser la solución?
Las grandes inundaciones se dan cuando se juntan las llenuras de las cuencas que desembocan en Beni. Lo normal es que llenen cada una en su fecha, pero cada ocho o 10 años se unen y crean estas grandes masas de agua. La que afecta a Trinidad de manera directa es la cuenca del Mamoré, y este terraplén desviaría todas las aguas hacia su cause al norte, sin acercarse a la ciudad. El canal que lo acompañaría también ayudaría al drenaje de las aguas que vengan de otras partes o la lluvia. Así la ciudad se puede mantener protegida de su principal amenaza.
¿Esta propuesta es similar a lo que hacían las culturas antiguas?
Es lo mismo. Es lo que hacían antes. Es más, este terraplén iniciará en una laguna artificial de la época moxeña, que es la laguna Suárez. Las culturas de hace 2.000 años, sin tener maquinaria, proponían soluciones más duraderas que las nuestras. Eran sin duda más inteligentes. Hicieron miles de lagunas y terraplenes que están perfectamente coordinados, siguiendo los espinazos de los ríos principales, distribuyendo las aguas de la inundación para contar con ellas en época seca. Recién ahora estamos aprendiendo de lo que se hacía hace 2.000 años
Este dique fue la solución que encontraron en 1981, cuando fue hecho. Pero tienen el gran inconveniente de la necesidad de bombeo, lo cual es muy caro e insostenible.
¿Este terraplén podrá ser la solución?
Las grandes inundaciones se dan cuando se juntan las llenuras de las cuencas que desembocan en Beni. Lo normal es que llenen cada una en su fecha, pero cada ocho o 10 años se unen y crean estas grandes masas de agua. La que afecta a Trinidad de manera directa es la cuenca del Mamoré, y este terraplén desviaría todas las aguas hacia su cause al norte, sin acercarse a la ciudad. El canal que lo acompañaría también ayudaría al drenaje de las aguas que vengan de otras partes o la lluvia. Así la ciudad se puede mantener protegida de su principal amenaza.
¿Esta propuesta es similar a lo que hacían las culturas antiguas?
Es lo mismo. Es lo que hacían antes. Es más, este terraplén iniciará en una laguna artificial de la época moxeña, que es la laguna Suárez. Las culturas de hace 2.000 años, sin tener maquinaria, proponían soluciones más duraderas que las nuestras. Eran sin duda más inteligentes. Hicieron miles de lagunas y terraplenes que están perfectamente coordinados, siguiendo los espinazos de los ríos principales, distribuyendo las aguas de la inundación para contar con ellas en época seca. Recién ahora estamos aprendiendo de lo que se hacía hace 2.000 años
martes, 6 de mayo de 2014
Se invitará a profesional para inventariar fósiles
El secretario de Desarrollo Humano y Cultura del Gobierno Municipal de Potosí, Humberto Morales, informó que harán una invitación directa a un profesional paleontólogo para levantar el inventario de los fósiles que se encuentran en custodia en esta institución.
Explicó que en la segunda convocatoria publicada hace días no se presentaron interesados, por lo que tuvo que declararse desierto el anuncio de este requerimiento.
Dijo que de acuerdo con la normativa se realizará una invitación directa a un especialista que ejecute esta labor que se requiere hacer con urgencia con estos bienes.
Morales afirmó que establecen contacto y comunicación con diferentes instituciones como las universidades del país y la Alcaldía de Sucre para averiguar el nombre de un profesional y cumplir esta meta institucional.
Lo que se quiere es levantar inventario del patrimonio que se encuentra en resguardo desde hace años y que se pretende mostrar al público como un atractivo turístico en un museo que será preparado específicamente para este cometido.
El paleontólogo deberá definir la clase de los restos óseos, a qué tipo de animal pertenecía y si es posible determinar la época de su existencia, ya que los fósiles se encuentran guardados sin tener descripción ni catálogo.
Explicó que en la segunda convocatoria publicada hace días no se presentaron interesados, por lo que tuvo que declararse desierto el anuncio de este requerimiento.
Dijo que de acuerdo con la normativa se realizará una invitación directa a un especialista que ejecute esta labor que se requiere hacer con urgencia con estos bienes.
Morales afirmó que establecen contacto y comunicación con diferentes instituciones como las universidades del país y la Alcaldía de Sucre para averiguar el nombre de un profesional y cumplir esta meta institucional.
Lo que se quiere es levantar inventario del patrimonio que se encuentra en resguardo desde hace años y que se pretende mostrar al público como un atractivo turístico en un museo que será preparado específicamente para este cometido.
El paleontólogo deberá definir la clase de los restos óseos, a qué tipo de animal pertenecía y si es posible determinar la época de su existencia, ya que los fósiles se encuentran guardados sin tener descripción ni catálogo.
jueves, 3 de abril de 2014
Tarija, sede de arqueólogos y antropólogos
Tarija se prepara para ser sede de las Primeras Jornadas de Etnohistoria, Arqueología, Antropología de la macro región sudeste de Bolivia, noreste argentino y norte de Chile, evento que será desarrollo del 10 al 12 de septiembre de la presente gestión.
Uno de los miembros de la Sociedad de Etnografía e Historia de Tarija, Mario Barragán, indicó que el fin de las jornadas es mostrar el balance del trabajo que se desarrolla en diferentes lugares, para encontrar nexos entre los diferentes trabajos que se encaran.
El arqueólogo y representante de Departamento de Antropología del Instituto de Arqueología y de la Universidad de Bonn (Alemania), Daniel Gutiérrez, señaló que el encuentro va a reunir a varios investigadores, tanto nacionales e internacionales. La iniciativa es dar a conocer que Tarija es el punto central en el marco de las investigaciones antropológicas y etnohistoria.
Agregó que se dará a conocer la larga tradición de investigación en Tarija y que muchas de ellas no se dieron a conocer, pero en este espacio cada una de ellas saldrá a flote y serán debatidas. Aún no se dio a conocer el número de participantes, pero se tiene asegurada la participaron de los tres países mencionados.
Uno de los miembros de la Sociedad de Etnografía e Historia de Tarija, Mario Barragán, indicó que el fin de las jornadas es mostrar el balance del trabajo que se desarrolla en diferentes lugares, para encontrar nexos entre los diferentes trabajos que se encaran.
El arqueólogo y representante de Departamento de Antropología del Instituto de Arqueología y de la Universidad de Bonn (Alemania), Daniel Gutiérrez, señaló que el encuentro va a reunir a varios investigadores, tanto nacionales e internacionales. La iniciativa es dar a conocer que Tarija es el punto central en el marco de las investigaciones antropológicas y etnohistoria.
Agregó que se dará a conocer la larga tradición de investigación en Tarija y que muchas de ellas no se dieron a conocer, pero en este espacio cada una de ellas saldrá a flote y serán debatidas. Aún no se dio a conocer el número de participantes, pero se tiene asegurada la participaron de los tres países mencionados.
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