jueves, 18 de diciembre de 2014
Jakob Messerli: ‘No puede haber un viaje de la figura (illa) por Bolivia’
El Director del Museo Histórico de Berna llegó al país para tener conversaciones con autoridades del Ministerio de Culturas y el Museo Nacional de Arqueología (Munarq) con el fin de elaborar un acuerdo de cooperación para trabajar en resguardo de la illa entregada este año a Bolivia, después de permanecer por años en el repositorio europeo. La pieza tallada en piedra pertenece a la cultura Pucara y fue sustraída por el investigador suizo Johann Jakob von Tschudi hace 156 años.
— ¿Cuál es la razón de su visita formal a Bolivia?
— Dentro del acuerdo que se ha establecido con el Museo Nacional de Arqueología (Munarq) hemos acordado que a futuro se va a realizar una serie de trabajos de cooperación respecto a la figura de piedra (la illa). El motivo de mi visita fue una primera conversación para hablar de una cooperación a futuro y conocernos mutuamente. Otro aspecto fue tocar los puntos del convenio con el Munarq y, naturalmente, conocernos mutuamente. Hace poco en los medios hubo informaciones que comprometían el acuerdo con algunos de esos puntos.
— ¿Cómo adquirió la pieza el Museo Histórico de Berna?
— La figura ha sido vendida por los descendientes del investigador Johann Jakob von Tschudi en 1929. El término de valor para un bien cultural es muy difícil de definir, no sabemos cuánto se pagó.
— ¿Cómo el Gobierno boliviano inició el contacto con una institución privada como el museo que dirige?
— Hay que aclarar este término de institución privada porque si bien se trata de una fundación bajo el derecho privado, está soportada por instituciones públicas del municipio y cantón de Berna, siendo una fundación de derecho privado. Fuimos contactados por la embajadora de Bolivia en Suiza, Elizabeth Salguero, quien vive en Berlín, para una cita. Ella nos explicó que nuestro museo albergaba esta figura que tiene una importancia muy grande para Bolivia. Ella abordó el tema de la transferencia, aunque en ese momento no hizo una petición formal. Ella tocó el término de la figura del Ekeko, que para nosotros era una figura nueva porque no estábamos al tanto del término. Sobre todo porque el Ekeko se refiere a una figura masculina, mientras que ésta es una figura femenina tallada en piedra. Estas conversaciones fueron en enero de 2013. En mayo, la embajadora hizo una solicitud formal pidiendo la restitución de la figura del Ekeko a Bolivia.
— ¿Qué factores consideraron para devolver la pieza?
— En principio, hemos dicho que una figura del Ekeko no la podemos devolver a Bolivia, pero mediante otros canales nos hemos enterado de la importancia y el trasfondo que tiene esta imagen. Recibimos la visita en persona del viceministro de Descolonización (Félix Cárdenas), y así nos enteramos de que el Viceministerio de Descolonización estaba trabajando desde 2008 y 2009 en torno a la figura. Nosotros somos un museo e institución científica y no tenemos nada que ver o hacer con la política interna boliviana, por eso hemos acordado con la embajadora (Salguero) en recabar informes científicos para establecer si la figura era la que ella buscaba. Sergio Chávez es uno de los arqueólogos bolivianos más reconocidos y determinó que esta figura nada tiene que ver con un Ekeko. Hemos dicho que no estamos en contra de la transferencia, es algo que hemos establecido al principio de las conversaciones y tiene que haber un motivo fundamental. Esta transferencia debía realizarse a través del Consejo Internacional de Museos (Icom), que establece parámetros éticos para el trabajo entre museos y específicamente para este tipo de casos. Hemos acordado que las conversaciones ya no seguirían en un nivel político, sino se trasladarían a un nivel técnico con personas del ramo. Nos hemos entendido muy bien en este nivel. Para todos los involucrados está claro que esta figura constituye un objeto central para la historia de los habitantes del altiplano y que se trata de un patrimonio cultural de la humanidad. Por tanto, la responsabilidad sobre esta figura le compete a toda la humanidad.
Hemos acordado que el fundamento para nuestro acuerdo será la idea de la propiedad cultural compartida. Que se establezca sobre este patrimonio una visión que no sea solo nacional, sino planetaria. Estábamos de acuerdo con que esta figura tiene una importancia nacional y por eso estábamos abiertos a transferirla al Munarq, donde se desarrollaría su importancia en una exhibición permanente para la población local y la investigación. La figura tiene una importancia nacional y sobre todo para el altiplano. Es un punto importante porque es una figura de la cultura Pucara. Si se establece una visión estrictamente nacional tendría que venir el Perú y exigirla; estamos hablando del altiplano andino.
— ¿El Gobierno boliviano tuvo que hacer una transacción económica con el museo para que se devuelva la figura dentro de los parámetros del Icom?
— No ha habido una transacción (económica) y el Icom establece que en estos casos los gobiernos no deben involucrarse, sino que se debe trabajar con personal técnico a nivel científico.
— ¿Cuál es el compromiso de Bolivia para resguardar la illa?
— Hay compromisos por parte de los bolivianos y de parte nuestra que están redactados en este acuerdo. El Munarq se compromete a exhibirla para el público y para la investigación. Por eso nos sorprendió que en medios bolivianos se publique que la figura iba a ser expuesta en diferentes ciudades de Bolivia y en la feria de Alasita. Marcos Michel, director de Patrimonio del Ministerio de Culturas, nos aseguró que se iba a respetar este convenio, lo que significa que no puede haber un viaje de la figura por Bolivia ni una exposición en la fiesta de Alasita. Naturalmente, me ha tranquilizado que se cumpla el acuerdo.
— ¿Qué riesgos hay si se manipula la illa y se la transporta de un lugar a otro? Se tiene previsto que participe de ceremonias ancestrales que forman parte de tradiciones milenarias vivas en Bolivia.
— Siempre existen una infinidad de riesgos como viaje, transporte y clima. Un objeto de museo no debería salir. El museo se compromete a resguardarla.
— ¿Qué aspectos tiene la colaboración que se ha establecido entre las dos partes?
— No se lo puedo decir aún porque nos hemos reunido por primera vez para sentar bases, es el primer encuentro. Para nosotros está muy claro que la iniciativa está en manos del Munarq y que vamos a apoyarlos en todo lo que sea necesario. Tenemos un compromiso de trabajar juntos.
Perfil
Nombre: Jakob Messerli
Estudios: Doctorado en la Universidad de Berna
Cargo: Director del Museo Histórico de Berna
Especialista suizo
Jakob Messerli es desde 2010 el director oficial del Museo de Historia de Berna, en la capital suiza. Anteriormente dirigió varios repositorios en Alemania y Suiza. También fue director del Museo de la Comunicación en Berna, entre 2002 y 2003. Fue director del Museo Nacional de Tecnología y Trabajo en Mannheim, Alemania (1996-2002). Tuvo el cargo de director del Museo Alemán del Reloj en Furtwangen, Alemania (1993). El europeo tiene un doctorado de la Universidad de Berna en El tiempo y el uso del tiempo en el siglo XIX Suiza (1989). Sus estudios de pregrado fueron en Historia, Filosofía y Psicología en la Universidad de Zúrich y en la Universidad de Berna.
martes, 9 de diciembre de 2014
Elaboran primer registro de piezas de Jesús de Machaca
El último robo que sufrió el templo de Jesús de Machaca, construido en 1706 y ubicado a dos horas de La Paz, fue en enero de este año. Tras el hecho, técnicos del Ministerio de Culturas elaboraron la primera carpeta de catalogación y registró 315 fichas de pinturas de caballete, escultura, platería, retablos, muebles, instrumentos musicales y vestimenta litúrgica.
"Es una prioridad realizar la cuantificación de los bienes patrimoniales de la iglesia Jesús de Machaca. Este material sirve para conocer y proteger las obras que guarda el templo para evitar su pérdida”, sostuvo Lupe Meneses, responsable de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas.
Según Meneses, el proyecto, que se realizó en cuatro jornadas, fue coordinado con técnicos de Culturas, el párroco de la iglesia y residentes de Jesús de Machaca.
El templo fue inaugurado el 3 de junio de 1706 después de 30 años de construcción, faltando todavía la torre y el campanario. Es una obra maestra en el arte mestizo colonial.
"La catalogación de la iglesia representa un gran paso para proteger nuestro patrimonio. Realizaremos planes de protección y cuidado del templo”, aseguró José Miguel Velasco, primer director de Cultura y Turismo del municipio Jesús Machaca.
Velasco contó que tras el robo el municipio invirtió un montón de dinero para garantizar personal de seguridad en el templo. Además, adelantó que implementarán cámaras para evitar más robos.
El trabajo de registro fue realizado en dos etapas: el trabajo de campo (Verificación de las obras en el templo) y la descripción histórica de las piezas.
Un registro en línea
Meneses adelantó que el nuevo registro de patrimonio cultural será en línea y será transmitido a gobernaciones y municipios. "El cuidado de los bienes culturales será un trabajo descentralizado”, dijo. Sostuvo que el Ministerio de Culturas dará la información básica para que los municipios se encarguen de preservar su patrimonio.
"Es una prioridad realizar la cuantificación de los bienes patrimoniales de la iglesia Jesús de Machaca. Este material sirve para conocer y proteger las obras que guarda el templo para evitar su pérdida”, sostuvo Lupe Meneses, responsable de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas.
Según Meneses, el proyecto, que se realizó en cuatro jornadas, fue coordinado con técnicos de Culturas, el párroco de la iglesia y residentes de Jesús de Machaca.
El templo fue inaugurado el 3 de junio de 1706 después de 30 años de construcción, faltando todavía la torre y el campanario. Es una obra maestra en el arte mestizo colonial.
"La catalogación de la iglesia representa un gran paso para proteger nuestro patrimonio. Realizaremos planes de protección y cuidado del templo”, aseguró José Miguel Velasco, primer director de Cultura y Turismo del municipio Jesús Machaca.
Velasco contó que tras el robo el municipio invirtió un montón de dinero para garantizar personal de seguridad en el templo. Además, adelantó que implementarán cámaras para evitar más robos.
El trabajo de registro fue realizado en dos etapas: el trabajo de campo (Verificación de las obras en el templo) y la descripción histórica de las piezas.
Un registro en línea
Meneses adelantó que el nuevo registro de patrimonio cultural será en línea y será transmitido a gobernaciones y municipios. "El cuidado de los bienes culturales será un trabajo descentralizado”, dijo. Sostuvo que el Ministerio de Culturas dará la información básica para que los municipios se encarguen de preservar su patrimonio.
domingo, 7 de diciembre de 2014
Solo tienen cinco lados: El misterio de los dados andinos
Cuando hablamos de dados, todo el mundo se imagina los dados convencionales de seis lados. Se dice que su origen fue Persia, pero la historia nos dice también que fueron muy utilizados en Roma y Grecia, utilizados como un juego de azar.
Sin embargo, las culturas de esta parte del continente tuvieron sus propios dados y no precisamente para juegos de azar, aunque también los usaban.
Los de esta parte del planeta Tierra encerraban un misterio mayor, un enigma, les ayudaba a descifrar, incluso, el futuro. Pero no solo eso, los dados tenían que ver mucho con la comunicación con los muertos.
ANTECEDENTES
Para descifrar este misterio, recurrimos al especialista en museología y museografía de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Genaro Huarita Choque, quien hizo una investigación al respecto y la denominó: "Dados oraculares andinos".
Él trabajó como investigador adscrito del Instituto de Investigaciones Antropológicas del Museo Arqueológico de la UMSS. El 2012 publicó trabajos sobre juegos andinos. En 2013 dirigió un proyecto de la pichcas (cinco) y los palamares: "Ritos funerarios de los Andes".
Esa investigación fue plasmada como un trabajo de grado en el diplomado de Museología y Museografía. Fue un proyecto de aplicación, ya que en 2012, durante su recorrido en los centros museísticos y centros comunitarios se documentó sobre las colecciones, otras fueron adquiridas en el recorrido y muchas otras piezas se hicieron de reproducción una vez en contacto con museos de otros países, como el Museo Etnográfico de Berlín, el Museo Miluco en la Argentina.
En esos repositorios, Huarita logró obtener mayores datos de esos objetos, para tener una colección completa y una clasificación tipológica y morfológica de cada uno de los elementos.
A partir de ello, hizo un estudio cronológico y corolario de los objetos desde los tiempos más remotos de la época prehispánica y otros que datan del horizonte medio, es decir, del año 1100.
Asimismo, existen objetos coloniales, muy contemporáneos y que aún son empleados por ritualistas o sacerdotes religiosos como entes mediadores entre las personas y las entidades sobrenaturales, espirituales y divinas.
MISTERIO
El dado de los Andes tiene cinco lados y no seis como el convencional. Tienen distinta forma y en algunos casos no fueron ni siquiera labrados artificialmente, sino tal cual se encontraron en la naturaleza, por eso se le dio cierta sacralización, rituales de compensación y súplica.
Uno de ellos, es por ejemplo el "Cunchur Rumi". Es una piedra ceremonial hallada al ingreso de la cueva de Jaqu Vinto, próxima al enterratorio indígena Vila Jaqi (Piucha-Challapata). Fue utilizada como inicio de apertura del ciclo agrícola.
A partir de esos objetos, los sacerdotes empiezan un diálogo con las divinidades, a presagiar, cuáles son los augurios que se tiene para el año venidero. Así como el clima, tal cual ocurre con el "Pichca policromada". Era pintada de negro en los bordes, líneas blancas al medio, en sentido zigzagueante y rojizo al otro extremo. Representa truenos, rayos, lluvia. Si se muestra una de las caras con la figura mencionada, era la voluntad divina.
En función a ello, la comarca tomaba previsiones respecto al cambio de clima.
ORIGEN
Respecto al origen de este tipo de dados andinos, no existe un inicio específico. Los restos más antiguos se encontraron en la cultura moche, desarrollada en la costa del antiguo Perú, en el siglo III.
Se encontró en esta cultura prehispánica, cerámica escultórica, muchos sacerdotes, pumas y zorros que están es estos tocados, manipulando los objetos. Al lado están frejoles, maíz y aves que vaticinan el comportamiento ambiental.
TIEMPO
El tiempo de expresión de los dados andinos, está en los ritos funerarios o mortuorios, es cuando el difunto deja este mundo y parte a una nueva vida. La forma para dar ese tránsito, ese pasaje, son estos objetos, principalmente en el contexto kollla altiplánico y aymara, como es el astrágalo, denominado también como "Carni Pichca".
Es un dado del hueso astrágalo de llama denominado "carni, chunculu, tullu, burrito, taba o carni pichcana. Está construido en función a los tiempos míticos, la creación del mundo andino, la creación del cosmos.
Por otro lado, en los ábacos (contadores) que se encontraron, predominan cinco hoyuelos. Son colecciones de piedra, en calabaza o madera y otros están trabajados en suelo llano, escarbados los hoyuelos.
El numeral está basado en el cinco. Se juegan en los ritos funerarios hasta el quinto día, por eso era el "pacarico" cuando se dice que era la persona que volvía a nacer.
Después de muerto en la vida terrenal, en la vida de los vivos, vuelve a nacer en el mundo espiritual. Hasta el quinto día se velaba a los difuntos y hasta el quinto día también, había que jugar. Lo que ahora podemos llamar el velatorio y el lavatorio.
Respecto a los dados, hay algunos que daban un buen augurio y otros, el mal augurio. Hay lados que representan cierto apoyo de otros espíritus y es cuando se dan las oraciones o rezos.
También representaba la forma de hablar del difunto a partir de ese objeto. No se mostraba el azar del dado, sino se expresaba la voluntad del muerto en el objeto.
El juego era en grupo, en parejas o individual. Todo estaba en función a la organización que daba el doliente, para saber cómo le estaba yendo al difunto en la otra vida.
Era también para hacer ciertas reparticiones de los bienes materiales del difunto. Al ganador se le confería la potestad de decidir qué es lo que se iba a hacer con las pertenencias del fallecido, porque se creía que el difunto le designaba la suerte de sus cosas, a la persona que ganaba el juego.
DIFUSIÓN
Este tipo de juego o comunicación con los muertos se extendió a otras culturas, como el Tahuantinsuyu. Variaban la forma de los objetos. Hay colecciones con el modelo araucano y mapuche. En Viluco, Salta y Tucumán se encontraron ese tipo de objetos, principalmente en los sectores conocidos como enterratorios o en grutas donde se manifestaba el oráculo. En el caso del hueso de llama o astrágalo se encontró en comunidades tradicionales. Era de res o de llama.
En el Ecuador, el hueso de llama era cilíndrico denominado "pichca waro". Su forma es hexagonal, pero solo tenía cinco lados. En el sector del Cuzco, los dados tenían una forma trapezoidal. Mientras que una pieza en forma de cilindro óseo se halló en Quillacollo, Cochabamba, data entre el año 600 y 1100 después de Cristo.
Por otro lado, hay otro elemento que se tiene a la vista en Bolivia y es usado en velatorios o recordatorios de los difuntos, como es el Huayruru, representa el encuentro del mundo de los vivos y los muertos, la relación entre la luz y la sombra.
En el departamento de Oruro, también se encontraron los dados, hechos de cerámica. Uno de ellos fue hallado en el tambo real incaico de Paria.
EXPOSICIÓN
Todas esas piezas descritas como los "Dados oraculares andinos", serán presentadas en una exposición en la ciudad de Oruro, a partir del viernes 12 de diciembre en el Museo Antropológico "Eduardo López Rivas", situado en la zona Agua de Castilla.
Son 20 piezas las que formarán parte de la exposición divididas en cinco vitrinas.
Sin embargo, las culturas de esta parte del continente tuvieron sus propios dados y no precisamente para juegos de azar, aunque también los usaban.
Los de esta parte del planeta Tierra encerraban un misterio mayor, un enigma, les ayudaba a descifrar, incluso, el futuro. Pero no solo eso, los dados tenían que ver mucho con la comunicación con los muertos.
ANTECEDENTES
Para descifrar este misterio, recurrimos al especialista en museología y museografía de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Genaro Huarita Choque, quien hizo una investigación al respecto y la denominó: "Dados oraculares andinos".
Él trabajó como investigador adscrito del Instituto de Investigaciones Antropológicas del Museo Arqueológico de la UMSS. El 2012 publicó trabajos sobre juegos andinos. En 2013 dirigió un proyecto de la pichcas (cinco) y los palamares: "Ritos funerarios de los Andes".
Esa investigación fue plasmada como un trabajo de grado en el diplomado de Museología y Museografía. Fue un proyecto de aplicación, ya que en 2012, durante su recorrido en los centros museísticos y centros comunitarios se documentó sobre las colecciones, otras fueron adquiridas en el recorrido y muchas otras piezas se hicieron de reproducción una vez en contacto con museos de otros países, como el Museo Etnográfico de Berlín, el Museo Miluco en la Argentina.
En esos repositorios, Huarita logró obtener mayores datos de esos objetos, para tener una colección completa y una clasificación tipológica y morfológica de cada uno de los elementos.
A partir de ello, hizo un estudio cronológico y corolario de los objetos desde los tiempos más remotos de la época prehispánica y otros que datan del horizonte medio, es decir, del año 1100.
Asimismo, existen objetos coloniales, muy contemporáneos y que aún son empleados por ritualistas o sacerdotes religiosos como entes mediadores entre las personas y las entidades sobrenaturales, espirituales y divinas.
MISTERIO
El dado de los Andes tiene cinco lados y no seis como el convencional. Tienen distinta forma y en algunos casos no fueron ni siquiera labrados artificialmente, sino tal cual se encontraron en la naturaleza, por eso se le dio cierta sacralización, rituales de compensación y súplica.
Uno de ellos, es por ejemplo el "Cunchur Rumi". Es una piedra ceremonial hallada al ingreso de la cueva de Jaqu Vinto, próxima al enterratorio indígena Vila Jaqi (Piucha-Challapata). Fue utilizada como inicio de apertura del ciclo agrícola.
A partir de esos objetos, los sacerdotes empiezan un diálogo con las divinidades, a presagiar, cuáles son los augurios que se tiene para el año venidero. Así como el clima, tal cual ocurre con el "Pichca policromada". Era pintada de negro en los bordes, líneas blancas al medio, en sentido zigzagueante y rojizo al otro extremo. Representa truenos, rayos, lluvia. Si se muestra una de las caras con la figura mencionada, era la voluntad divina.
En función a ello, la comarca tomaba previsiones respecto al cambio de clima.
ORIGEN
Respecto al origen de este tipo de dados andinos, no existe un inicio específico. Los restos más antiguos se encontraron en la cultura moche, desarrollada en la costa del antiguo Perú, en el siglo III.
Se encontró en esta cultura prehispánica, cerámica escultórica, muchos sacerdotes, pumas y zorros que están es estos tocados, manipulando los objetos. Al lado están frejoles, maíz y aves que vaticinan el comportamiento ambiental.
TIEMPO
El tiempo de expresión de los dados andinos, está en los ritos funerarios o mortuorios, es cuando el difunto deja este mundo y parte a una nueva vida. La forma para dar ese tránsito, ese pasaje, son estos objetos, principalmente en el contexto kollla altiplánico y aymara, como es el astrágalo, denominado también como "Carni Pichca".
Es un dado del hueso astrágalo de llama denominado "carni, chunculu, tullu, burrito, taba o carni pichcana. Está construido en función a los tiempos míticos, la creación del mundo andino, la creación del cosmos.
Por otro lado, en los ábacos (contadores) que se encontraron, predominan cinco hoyuelos. Son colecciones de piedra, en calabaza o madera y otros están trabajados en suelo llano, escarbados los hoyuelos.
El numeral está basado en el cinco. Se juegan en los ritos funerarios hasta el quinto día, por eso era el "pacarico" cuando se dice que era la persona que volvía a nacer.
Después de muerto en la vida terrenal, en la vida de los vivos, vuelve a nacer en el mundo espiritual. Hasta el quinto día se velaba a los difuntos y hasta el quinto día también, había que jugar. Lo que ahora podemos llamar el velatorio y el lavatorio.
Respecto a los dados, hay algunos que daban un buen augurio y otros, el mal augurio. Hay lados que representan cierto apoyo de otros espíritus y es cuando se dan las oraciones o rezos.
También representaba la forma de hablar del difunto a partir de ese objeto. No se mostraba el azar del dado, sino se expresaba la voluntad del muerto en el objeto.
El juego era en grupo, en parejas o individual. Todo estaba en función a la organización que daba el doliente, para saber cómo le estaba yendo al difunto en la otra vida.
Era también para hacer ciertas reparticiones de los bienes materiales del difunto. Al ganador se le confería la potestad de decidir qué es lo que se iba a hacer con las pertenencias del fallecido, porque se creía que el difunto le designaba la suerte de sus cosas, a la persona que ganaba el juego.
DIFUSIÓN
Este tipo de juego o comunicación con los muertos se extendió a otras culturas, como el Tahuantinsuyu. Variaban la forma de los objetos. Hay colecciones con el modelo araucano y mapuche. En Viluco, Salta y Tucumán se encontraron ese tipo de objetos, principalmente en los sectores conocidos como enterratorios o en grutas donde se manifestaba el oráculo. En el caso del hueso de llama o astrágalo se encontró en comunidades tradicionales. Era de res o de llama.
En el Ecuador, el hueso de llama era cilíndrico denominado "pichca waro". Su forma es hexagonal, pero solo tenía cinco lados. En el sector del Cuzco, los dados tenían una forma trapezoidal. Mientras que una pieza en forma de cilindro óseo se halló en Quillacollo, Cochabamba, data entre el año 600 y 1100 después de Cristo.
Por otro lado, hay otro elemento que se tiene a la vista en Bolivia y es usado en velatorios o recordatorios de los difuntos, como es el Huayruru, representa el encuentro del mundo de los vivos y los muertos, la relación entre la luz y la sombra.
En el departamento de Oruro, también se encontraron los dados, hechos de cerámica. Uno de ellos fue hallado en el tambo real incaico de Paria.
EXPOSICIÓN
Todas esas piezas descritas como los "Dados oraculares andinos", serán presentadas en una exposición en la ciudad de Oruro, a partir del viernes 12 de diciembre en el Museo Antropológico "Eduardo López Rivas", situado en la zona Agua de Castilla.
Son 20 piezas las que formarán parte de la exposición divididas en cinco vitrinas.
jueves, 4 de diciembre de 2014
San Lucas desvela sitios arqueo-paleontológicos
San Lucas se abre al turismo y la investigación arqueo-paleontológica. Con un potencial que se presenta en lugares poco conocidos del municipio, sus autoridades anunciaron que encaminan acciones para gestionar sus atractivos.
Después de Sucre, San Lucas es el municipio más grande de Chuquisaca; enclavado en la región de los Cintis del Departamento, esconde diversos sitios de interés arqueológico y paleontológico.
La pajcha de Q´ehuachalla, una impresionante caída de agua que forma parte de las Siete Maravillas de Chuquisaca, tiene además otro atractivo; antiguas pinturas rupestres con figuras antropomorfas, animales y símbolos.
“También tenemos pinturas en el lugar sagrado de la cordillera de Tarachaca, donde celebramos el Año Nuevo Andino”, comentó el alcalde de San Lucas, Eloy Acuña.
Asimismo, indicó que cerca al centro poblado, en la comunidad de Tarbillos, en la cordillera de San Cristóbal, se encontraron registros de huellas de dinosaurios.
La autoridad reconoció que el tema fue descuidado, aunque anunció que tienen toda la predisposición para promover investigaciones especializadas en los diferentes yacimientos arqueológicos y paleontológicos y, de ese modo, difundir estos sitios como atractivos turísticos.
“Como primera medida, estamos trabajando una ley municipal para proteger estos lugares”, aseguró la autoridad al indicar que ya se pusieron en contacto con Omar Medina, de la Red Boliviana de Paleontología para encargarle las primeras prospecciones en los sitios ya identificados y los nuevos que puedan encontrarse .
Protección
El Alcalde de San Lucas indicó que la ley municipal en elaboración busca asegurar la preservación de los sitios arqueo-paleontológicos, por ahora vulnerables al deterioro y saqueo.
Después de Sucre, San Lucas es el municipio más grande de Chuquisaca; enclavado en la región de los Cintis del Departamento, esconde diversos sitios de interés arqueológico y paleontológico.
La pajcha de Q´ehuachalla, una impresionante caída de agua que forma parte de las Siete Maravillas de Chuquisaca, tiene además otro atractivo; antiguas pinturas rupestres con figuras antropomorfas, animales y símbolos.
“También tenemos pinturas en el lugar sagrado de la cordillera de Tarachaca, donde celebramos el Año Nuevo Andino”, comentó el alcalde de San Lucas, Eloy Acuña.
Asimismo, indicó que cerca al centro poblado, en la comunidad de Tarbillos, en la cordillera de San Cristóbal, se encontraron registros de huellas de dinosaurios.
La autoridad reconoció que el tema fue descuidado, aunque anunció que tienen toda la predisposición para promover investigaciones especializadas en los diferentes yacimientos arqueológicos y paleontológicos y, de ese modo, difundir estos sitios como atractivos turísticos.
“Como primera medida, estamos trabajando una ley municipal para proteger estos lugares”, aseguró la autoridad al indicar que ya se pusieron en contacto con Omar Medina, de la Red Boliviana de Paleontología para encargarle las primeras prospecciones en los sitios ya identificados y los nuevos que puedan encontrarse .
Protección
El Alcalde de San Lucas indicó que la ley municipal en elaboración busca asegurar la preservación de los sitios arqueo-paleontológicos, por ahora vulnerables al deterioro y saqueo.
Paleontología Hallan reserva de fósiles de mastodontes al suroeste de Bolivia
Una reserva de gonfotéridos o mastodontes fue hallada al sureste de Bolivia, en una rica región paleontológica, un descubrimiento que puede permitir una investigación clave sobre estos animales que vivieron entre 10.000 y 12.000 años, informó este miércoles un investigador.
"El hallazgo de este nuevo sitio fue debido al informe de los pobladores sobre la existencia de 'huesos de gigantescos caballos'", afirmó a la AFP el investigador de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa) de Sucre, capital de Chuquisaca, Omar Medina.
Explicó que en las últimas semanas "se realizaron recorridos por el sitio 'KolpaKasa' (en Chuquisaca), con un área aproximadamente de 1.500 metros cuadrados, y los restos encontrados claramente son atribuidos a gonfotéridos".
Medina, quien dirige investigaciones en el departamento de Chuquisaca, explicó que "se han rescatado principalmente vértebras y trozos de molares".
"Es un yacimiento clave para poder investigar estos animales, su distribución y/o migración por el territorio sur de Bolivia", dijo, y urgió a desplegar tareas para evitar un mayor deterioro por efecto de la erosión.
En Chuquisaca se hallaron en las últimas décadas restos fósiles de diferentes épocas prehistóricas, entre ellos también de mastodontes.
En las afueras de Sucre se encuentra la reserva Cal Orcko (cerro de cal, en quechua), uno de los yacimientos de rastros fósiles más grande del mundo, con más de 5.000 huellas de hace 65 millones de años, al concluir el Cretácico.
Medina cree que el sureste de Bolivia, en la cabecera del Chaco del país, se perfila como la meca de la palentología mundial, por la variedad de piezas halladas, aunque la ayuda estatal sigue siendo escasa.
"El hallazgo de este nuevo sitio fue debido al informe de los pobladores sobre la existencia de 'huesos de gigantescos caballos'", afirmó a la AFP el investigador de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa) de Sucre, capital de Chuquisaca, Omar Medina.
Explicó que en las últimas semanas "se realizaron recorridos por el sitio 'KolpaKasa' (en Chuquisaca), con un área aproximadamente de 1.500 metros cuadrados, y los restos encontrados claramente son atribuidos a gonfotéridos".
Medina, quien dirige investigaciones en el departamento de Chuquisaca, explicó que "se han rescatado principalmente vértebras y trozos de molares".
"Es un yacimiento clave para poder investigar estos animales, su distribución y/o migración por el territorio sur de Bolivia", dijo, y urgió a desplegar tareas para evitar un mayor deterioro por efecto de la erosión.
En Chuquisaca se hallaron en las últimas décadas restos fósiles de diferentes épocas prehistóricas, entre ellos también de mastodontes.
En las afueras de Sucre se encuentra la reserva Cal Orcko (cerro de cal, en quechua), uno de los yacimientos de rastros fósiles más grande del mundo, con más de 5.000 huellas de hace 65 millones de años, al concluir el Cretácico.
Medina cree que el sureste de Bolivia, en la cabecera del Chaco del país, se perfila como la meca de la palentología mundial, por la variedad de piezas halladas, aunque la ayuda estatal sigue siendo escasa.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Hallan en Chuquisaca restos de mastodonte
Se encontraron restos de un mastodonte andino que datan de hace 12.000 años en el municipio de Mojocoya. Éste es el quinto hallazgo del año en Chuquisaca y el cuarto de esta especie de animal prehistórico.
Mojocoya, ubicado a 180 kilómetros de Sucre sobre el camino a Monteagudo, hace 12.000 años era una laguna de agua dulce que atraía a una gran cantidad de animales prehistóricos, como mastodontes, parientes extintos de elefantes, y gliptodontes, similares a los quirquinchos, pero con dos metros de longitud y más de una tonelada de peso.
Según el integrante de la Red Boliviana de Paleontología Omar Medina, a orillas de esta laguna el mastodonte se acercaba a beber agua y por algún accidente quedó sepultado en el fango y sus restos después de 12.000 años junto a otros animales de la época del pleistoceno quedan descubiertos.
En un recorrido superficial por la zona, se encontró varios fragmentos de huesos molares, vértebras y defensivos (colmillos) pertenecientes a estos mastodontes. Medina explicó que estos restos están esparcidos en unos 800 m2, sin embargo, estimó que ese yacimiento puede ser mucho más grande, por ello, ya se piensa en una nueva prospección. Algunos de los comunarios tienen bajo custodia varios restos de estos animales y afirmó que es necesario realizar la recolección y clasificación.
martes, 2 de diciembre de 2014
Chuquisaca confirma su potencial paleontológico
Nuevos hallazgos paleontológicos en el municipio de Mojocoya consolidan al departamento como una veta rica para la investigación. Los recientes descubrimientos ratifican la hipótesis de que el 90% del territorio chuquisaqueño tiene yacimientos con huellas y fósiles.
Tras los comentarios de los pobladores sobre la existencia de “huesos de gigantescos caballos” el investigador Omar Medina, de la Red Boliviana de Paleontología, confirmó el hallazgo de fósiles en la comunidad de Colla K’asa, cerca al poblado de Redención Pampa, en el municipio de Mojocoya.
En el lugar se rescataron partes de gonfotérido, más conocido como “mastodonte”, pertenecientes principalmente a vértebras, trozos de molares y de defensivos. “Es un yacimiento clave para poder investigar estos animales, su distribución y/o migración por el territorio sur de Bolivia”, apuntó el especialista.
Los fósiles corresponden al periodo pleistoceno, con una antigüedad aproximada de 10.000 a 12.000 años.
A partir de estos descubrimientos dijo que lo que resta es hacer un relevamiento de las zonas que tienen potencial paleontológico, y después rescatar los fósiles expuestos en muchos casos a flor de tierra para evitar que se pierdan o sean sustraídos.
“Con este descubrimiento podemos decir que realmente se confirma el gran potencial que tiene Chuquisaca, los yacimientos son muy ricos en lo que al pleistoceno se refiere”, destacó Medina.
Indicó que ante estas evidencias es necesario elaborar un mapa científico paleontológico del Departamento y establecer con claridad la ubicación de los yacimientos. En esa línea, recomendó también potenciar la investigación científica para que los hallazgos no queden en simples descubrimientos. Para este efecto adelantó que espera contar con la colaboración de los municipios, paleontólogos uruguayos y argentinos.
“Aproximadamente el 90% del territorio en el Departamento tiene algún rastro paleontológico, no solamente huellas, sino huesos de mamíferos e invertebrados. Hay aproximadamente unos 70 yacimientos que han sido certificados en publicaciones, pero hay otros nuevos lugares que tienen que ser estudiados” explicó.
Hay más sitios
Los hallazgos pertenecen sólo a un sitio, pero existen al menos otros tres que ya fueron identificados y que podrían contar con fósiles.
Tras los comentarios de los pobladores sobre la existencia de “huesos de gigantescos caballos” el investigador Omar Medina, de la Red Boliviana de Paleontología, confirmó el hallazgo de fósiles en la comunidad de Colla K’asa, cerca al poblado de Redención Pampa, en el municipio de Mojocoya.
En el lugar se rescataron partes de gonfotérido, más conocido como “mastodonte”, pertenecientes principalmente a vértebras, trozos de molares y de defensivos. “Es un yacimiento clave para poder investigar estos animales, su distribución y/o migración por el territorio sur de Bolivia”, apuntó el especialista.
Los fósiles corresponden al periodo pleistoceno, con una antigüedad aproximada de 10.000 a 12.000 años.
A partir de estos descubrimientos dijo que lo que resta es hacer un relevamiento de las zonas que tienen potencial paleontológico, y después rescatar los fósiles expuestos en muchos casos a flor de tierra para evitar que se pierdan o sean sustraídos.
“Con este descubrimiento podemos decir que realmente se confirma el gran potencial que tiene Chuquisaca, los yacimientos son muy ricos en lo que al pleistoceno se refiere”, destacó Medina.
Indicó que ante estas evidencias es necesario elaborar un mapa científico paleontológico del Departamento y establecer con claridad la ubicación de los yacimientos. En esa línea, recomendó también potenciar la investigación científica para que los hallazgos no queden en simples descubrimientos. Para este efecto adelantó que espera contar con la colaboración de los municipios, paleontólogos uruguayos y argentinos.
“Aproximadamente el 90% del territorio en el Departamento tiene algún rastro paleontológico, no solamente huellas, sino huesos de mamíferos e invertebrados. Hay aproximadamente unos 70 yacimientos que han sido certificados en publicaciones, pero hay otros nuevos lugares que tienen que ser estudiados” explicó.
Hay más sitios
Los hallazgos pertenecen sólo a un sitio, pero existen al menos otros tres que ya fueron identificados y que podrían contar con fósiles.
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