lunes, 22 de diciembre de 2014

La Illa era la santa contra ladrones a la que adoraban

Antes de partir a un museo en Berna, Suiza, la Illa del Ekeko era adorada en su natal Tiwanaku como la santa contra los ladrones. “Le prendían velas y los malhechores regresaban y confesaban el delito”, contó Julio Ballivián, del Museo Nacional de Arqueología. El experto añadió que antes de que la imagen sea sustraída de Bolivia rumbo a Europa, “la virgen (como él la llama) era muy adorada, porque además llamaba a la lluvia y la lluvia es abundancia”. Deidad. La escultura en piedra que mide 15,5 cm de alto y 8,5 cm de ancho fue elaborada hace 2.000 años, pertenece a la cultura Pukara, que es más antigua a la tiwanakota, tiene tres sapitos (hamp’atitus, en aymara) dibujados y cuatro culebras esculpidas en la espalda.
   
Recorrido. La Illa fue despedida en El Alto el sábado.
“No se determinó si es mujer o varón, pero aparentemente parece una mujer sentada con su axsu (pollera)”, añadió Ballivián, que durante el sábado y domingo no se desprendió ni un minuto de la Illa del Ekeko, que fue venerada en la Ceja, Batallas, Isla de la Luna, Isla del Sol, Ch’alla y Ch’allapampa, en un intento “por curarla y limpiarla después de haber sido despojada de su lugar natal de nacimiento”, sostuvo Cancio Mamani, coordinador del evento y representante del Viceministerio de Descolonización.
De acuerdo con Ballivián, los ojos esculpidos habrían albergado en un principio diamantes, mientras que las líneas blancas serían de vetas de cuarzo. “Por eso vamos a seguir investigando y le haremos una especie de radiografía, para determinar con qué material fue hecho”, precisó el arqueólogo, al referirse a la imagen que pesa cuatro kilos y que desde que salió desde La Paz se encuentra dentro de una caja de cristal y un policía que no la pierde de vista.
    
Ayuda. Rodríguez Veltzé pidió a la Illa por el mar.
Pedido. El expresidente de Bolivia Eduardo Rodríguez Veltzé, representante boliviano ante el Tribunal de La Haya en el tema marítimo, le solicitó fuerza a la Illa del Ekeko en el tema marítimo. “Bueno, hemos reflexionado mucho y este tema marítimo es una de mis principales preocupaciones e invoco a todas las fuerzas que me puedan acompañar”, confesó el exmandatario en el sitio ceremonial”.
En el lugar sagrado que es considerado como uno de los sitios energéticos más grandes de la región, Rodríguez, quien participó del acto junto a un grupo de embajadores, dijo sentirse “muy vitalizado”. “Bolivia está asumiendo una fuente de diálogo (con Chile) que debe fructiferar y debemos entender que siempre el diálogo y las soluciones pacíficas funcionan”, aseveró el diplomático.
                
Sagrada. La pequeña figura tiene 2.000 años.
La deidad en casa
  • Pukara
Según el portal laliberte.ch, la deidad es uno  de los mejor conservados testimonios de la cultura Pukara.

Bolivia pedirá repatriación de 40.000 piezas “robadas”

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que su país pedirá por vía diplomática la devolución de unas 40.000 piezas y bienes patrimoniales de los pueblos indígenas que fueron “robados” y se encuentran en varios países del mundo.

Morales habló del tema al asistir a la isla del Sol, en el lago Titicaca, a una ceremonia de reconocimiento de los aimaras de una estatuilla tallada en piedra de la cultura precolombina de Tiwanaku, que representa al dios andino de la abundancia “Ekeko” y que fue repatriada el mes pasado desde un museo suizo, informó Efe.

Según Morales, la Cancillería calcula en 40.000 las piezas y bienes patrimoniales que salieron de forma ilegal del país.

“Tenemos la larga tarea de seguir recuperando lo que se robaron, se lo llevaron. Qué nos devuelvan”, dijo Morales, al indicar que se harán peticiones diplomáticas, en lugar de hacerlo por medio de demandas, aunque Bolivia también podría recurrir a la opción legal.

La estatuilla del Ekeko fue sacada ilegalmente de Bolivia en 1858 por un explorador suizo que visitó Tiwanaku.

En 1929 los nietos de ese diplomático vendieron el “Ekeko” a un museo de Berna, desde donde en noviembre ha retornado a Bolivia tras un año de gestiones de los ministerios bolivianos de Exteriores y Culturas en colaboración con las autoridades suizas.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Hoy le harán una ‘limpia’ a la Illa en la Isla del Sol



Después de permanecer en un museo de Suiza por 156 años, la mítica Illa, símbolo de la fertilidad en Alasita, será sometida hoy a una ‘limpia’ mediante una ceremonia andina en la Isla del Sol, donde participarán amautas de toda la región lacustre.

Cuna de la civilización inca, la Isla del Sol, y en particular la población de Ch’allapampa, custodia desde ayer la pequeña efigie que llegó por la tarde procedente de la sede de gobierno y hoy será bendecida ante el Dios Sol o Tata Inti y la Madre Luna o Paxsi Mama, antes de ser presentada el 24 de enero en la inauguración de la Alasita en la ciudad de La Paz.

“La Illa realizará un recorrido desde Ch’allapampa hasta la roca sagrada y ahí se hará la ceremonia principal de limpieza”, explicó Cancio Mamani, coordinador del evento por parte del Viceministerio de Descolonización dependiente del Ministerio de Culturas y Turismo. Posteriormente, la pequeña pieza lítica hará otros tres viajes por otras poblaciones de la misma isla, cuyos habitantes esperan con expectativa la visita de la escultura. No se confirmó, pero es muy probable que el presidente del Estado, Evo Morales, quien promovió el retorno de la Illa a Bolivia, arribe al lugar.

Paradas. Con los primeros rayos solares y bajo un frío intenso la Illa salió ayer cerca de las 06.15 del Museo Nacional de Arqueología (Munarq). Una mesa andina con pututus, incienso y coca la despidió. Vigilado por el responsable del Munarq, Julio Ballivián, la imagen emprendió el camino rumbo a la Ceja en

El Alto. Allí, en el Centro Artesanal Wara Wara o Teatro Andino Chakana sobre los 4.000 metros de altitud, fue saludada por amautas alteños. También estuvo presente en el acto la candidata masista a la Gobernación, Felipa Huanca.

“Con todo corazón te recibimos y te pedimos por todos”, decían los amautas dirigiendo además sus ruegos al cielo. El incienso, las hojas de coca y el alcohol de la ch’alla fueron otra vez los acompañantes en la wajta.

Una hora y media después, en el cantón Catacora Yarhuichambi, de Batallas, el amauta del lugar Víctor Alanoca se emocionó hasta las lágrimas al ver la pequeña estatua detrás del cristal. “Ésta es tu casa, puedes quedarte aquí”, rogó en aymara, mientras la delegación era recibida con mixtura, hojas de coca y flores, al son de unos khantus. El amauta cerró la ceremonia con un deseo: “Jach’a kusisiñampi katukanta aka Illa askiurukinpan”, que traducido al español dice: “Con gran alegría recibimos a la Illa y que sea un buen día”.


Cómo, desde hace 25 años, Bolivia recuperó la figura de la Illa Ekeko

Estuvo como secuestrada 156 años y tuvo que pasar un cuarto de siglo para recuperarla. Su cuerpo estaba en Europa, secuestrado. Su alma, su energía, se recuperaba en Chuquiyapu marka casi clandestinamente. Carlos Ponce Sanginés, en su libro Tunupa y Ekeko (1989) advirtió que nuestro Ekeko estaba fuera de su casa, porque hacía referencia a otro libro europeo, de Paul Emile Schazmann: Jean-Jacques de Tschudi: Explorateur, médecin, diplomat (1956).
Pasó más de una década y nada. Recién a inicios del siglo XXI se generó un movimiento culturalista que promovía la recuperación de la Illa del Ekeko, encabezado por Vladimir y Olga Colque, Teresa Coaquira, Edmundo Pacheco, Marcelo Zaiduni y personas ligadas a las celebraciones de la Feria de Alasita.
¿Dónde estás Equeco Tunu?
En mi estadía en Ginebra, Suiza (2011-2012), cuando trabajaba en la misión boliviana ante organismos internacionales, un amigo boliviano, Marcelo Zaiduni, desde la Cancillería me escribió acerca de una presentación, en 2010, del video documental ¿Dónde estás Equeco Tunu”, producido por el comunicador aymara Cancio Mamani, que escenificaba el secuestro de la pieza lítica tiwanacota por un suizo, hace 156 años, y que por esas fechas unos yatiris estarían pidiendo su retorno.
Marcelo me pidió verificar si realmente estaba allí la pieza, y me envió tres páginas del libro de Ponce Sanginés, quien refería al arqueólogo norteamericano John Rowe acerca de una pieza que se encontraba en el Museo de Historia de Berna. Se trataba del suizo Jacob von Tschudi, un viajero diplomático, quien en su paso por Tiwanaku (en 1858), luego de visitar y dibujar algunas de las ruinas, se interesó por una pequeña estatuilla, en posesión de los pobladores del lugar que era venerada como un santo.
Ponce refiere que junto a sus acompañantes Tschudi convenció a los pobladores y arrebató la pequeña pieza lítica de Tiwanaku a cambio de una botella de coñac. La pieza lítica fue llevada como souvenir a Suiza. Pasaron 50 años y a inicios del siglo XX, los nietos de Von Tschudi vendieron la pequeña pieza al Museo (privado) de Historia de Berna, Suiza. Von Tschudi era explorador e investigador. Describía sus viajes, los documentaba y dibujaba ruinas de culturas antiguas y lenguas andinas.
Intensas gestiones
A partir de las referencias de Zaiduni, en octubre de 2011, visité ese museo privado suizo y constaté que en una sección llamada América se hallaba la pieza. Pero al lado de las vitrinas se mencionaba que pertenecía a la “Colección Pukara”, y no coincidía con los datos del propio Tschudi. Tomé fotos de la pieza y las envié a mis colegas en La Paz, Marcelo Zaiduni y Cancio Mamani, del Viceministerio de Descolonización.
A partir de ello comenzó una gestión, diplomática, técnica, antropológica e histórica, encabezada por el canciller David Choquehuanca y la embajadora concurrente en Suiza, Elizabeth Salguero. Insistimos en buscar (y encontrar) más información, porque debíamos justificar que esa “pieza de museo” era nuestro Ekeko y representaba a una deidad de la abundancia.
Lo demás es noticia reciente. La Illa del Ekeko llegó a Bolivia el 7 de noviembre y fue presentada por el presidente Morales. Había vuelto a casa, y con ella volvió la energía de la abundancia integral, no la comercial-mercantil. Comienza entonces otra tarea: esclarecer lo histórico y filosófico de nuestro Ekeko.
Canciller: “Nos dará abundancia, riqueza integral”
“Es el segundo encuentro que tengo con el Ekeko. En Ginebra tuve un primer encuentro; un encuentro triste, ahora es un encuentro de alegría, de esperanza, aquí en Bolivia, y nuestro Presidente lo va a presentar el 24 (de enero de 2015), pero el 21 va a empezar a caminar nuestro Ekeko, desde la Isla del Sol.
La bandera boliviana está relacionada con el Papa Noel, la wiphala está relacionada con el ekeko. Por eso nunca hemos abierto la puerta al Papa Noel, por eso tiene que entrar por la chimenea, como ladrón. Nosotros tenemos todo y en abundancia: nuestro amuyu (ideología), no tenemos que prestarnos nada, de ningún lado.
Y ahora tenemos a nuestro Ekeko, que nos va a dar no solamente economía hermanos, no está relacionado con el capitalismo, no es plata, no confundan. Cuidado que pidan plata a nuestro Ekeko, sino abundancia, riqueza, tanto material como espiritual, riqueza integral hermanos. ¡Jallalla Pachakuti!” (Canciller Choquehuanca en visita a la Illa del Ekeko, 2 de diciembre de 2014).

sábado, 20 de diciembre de 2014

La illa parte hoy rumbo a pueblos del lago Titicaca



Durante hoy y mañana, comunarios de la zona lacustre de La Paz, yatiris y amautas y autoridades gubernamentales participarán en una serie de rituales de “limpia” de la illa denominada Ekeko Tunu, recientemente repatriada desde Suiza.

“Vamos a realizar varios actos en las comunidades camino al lago Titicaca. Los sabios de estos lugares quieren calmar el espíritu de la illa, alterado por los 156 años que pasó alejada de su tierra”, indicó Cancio Mamani, jefe de la Unidad de Antropología del Viceministerio de Descolonización.

Es así que una comitiva partirá con la pieza patrimonial hoy a las 06.00. Se dirigirá a El Alto, seguida de la comunidad Yaurichambi del municipio de Batallas, Tiquina,

Copacabana. En cada uno de esos lugares se realizará un acto ceremonial. Posteriormente los participantes y el monolito viajarán a la Isla de la Luna y a la Isla del Sol. En esta última se realizará el ritual principal mañana por la mañana.

Sin embargo, en el convenio firmado entre el Museo de Historia de Berna (Suiza), donde estaba la illa, y las autoridades bolivianas se recomendaba que no se moviese la pieza fuera del Museo Nacional de Arqueología (Munarq). Mamani aseguró que la pieza viajará con seguridad y que las comunidades involucradas cooperarán en su protección.

Pese a convenio, la illa del Ekeko circulará por el país



Autoridades del Viceministerio de Descolonización confirmaron que la illa del Ekeko se expondrá en, al menos, tres lugares entre diciembre y enero, pese a que en el convenio con el Museo Histórico de Berna se asegura que la pieza no sea movida de un museo.

El primer viaje de la pieza repatriada de Suiza en noviembre, después de 156 años, será mañana a la Isla del Sol, en el lago Titicaca. Allí la recibirá un grupo de amautas y yatiris que realizarán un ritual de “curación” para el monolito.

El jefe de la Unidad de Antropología y Promoción de Saberes y Conocimientos Ancestrales, Cancio Mamani, explicó que la decisión de trasladar a la illa de 15 centímetros de alto responde al pedido de sectores de la población y a la misma cosmovisión andina.

“En nuestras creencias, este Ekeko Tunu (que significa el primer Ekeko), más que un objeto arqueológico es una entidad con espíritu, parte importante de nuestra vida y que en este momento se encuentra afectado por haber estado alejado de su tierra durante 156 años. Por eso nuestros sabios van a realizar una ceremonia para calmar su intranquilidad”, manifestó el funcionario de este viceministerio. Mamani recordó que en 2009 los mismos yatiris y amautas implementaron un ritual en la Isla del Sol para “llamar el ajayu de la illa”, acto que fue considerado el primer paso para la repatriación de la pieza patrimonial.

Sin embargo, el director del Museo Histórico de Berna, Jakob Messerli, indicó el lunes a La Razón que el convenio que garantizó la llegada de la pieza arqueológica al país señala que ésta no debe ser trasladada fuera del museo que asuma su custodia.

“No puede haber un viaje de la figura por Bolivia ni una exposición en la fiesta de Alasita”, sostuvo el investigador suizo en una entrevista. Al respecto, Mamani aseveró que se están tomando todas las precauciones para evitar que la illa sufra daños durante su transporte al ritual.

El 24 de enero, la pieza formará parte de los actos de inauguración de la feria de Alasita, de la que fue declarada símbolo por parte de los artesanos. De hecho, será el presidente Evo Morales quien la presente oficialmente. Más aún, al día siguiente la figura será llevada al departamento de Oruro, donde también se organiza la cita. Mamani remarcó que se llevan a cabo conversaciones con los representantes de la Federación Nacional de Artesanos Expositores de Navidad y Alasita (Fenaena) para encontrar el espacio adecuado para su exposición.

“Hemos hablado de la posibilidad de crear un templo para la pieza. Esta idea se la comunicará al Presidente el mismo día de Alasita”, añadió Mamani. Por su parte, los artesanos informaron que ya se encuentran produciendo las reproducciones de la illa.

También el 24 de enero, el Viceministerio de Descolonización y Fenaena presentarán un libro que recopila los pasos tomados para lograr la repatriación de la pieza. El texto incluirá los informes de los arqueólogos Jedu Sagárnaga y Jorge Miranda, que confirman el origen boliviano de ésta. En ese sentido, el Ministerio de Culturas, mediante la Dirección de Patrimonio, organizará investigaciones sobre la misma pieza, según la autorización dada por el Mandatario tras la llegada de la illa al país en noviembre.

Historia de la illa

Robo

La reliquia fue adquirida por Von Tschudi en Tiwanaku, mediante engaños, en 1859.

Regreso

Bolivia inició las gestiones para la repatriación de la pieza en enero de este año. Llegó en noviembre.