El II Simposio Internacional de Geología y Metalogenia del Precámbrico Boliviano, que se desarrollará entre el 3 y 4 de septiembre, busca intensificar la exploración minera en el precámbrico boliviano, ubicado en el oriente del país, informó ayer el Ministerio de Minería y Metalurgia.
Según un comunicado del Ministerio de Minería, ese evento se desarrollará en el departamento de Santa Cruz y será organizado por la Corporación Minera de Bolivia (CoMIBOL) y el Servicio Geológico Minero (SERGEOMIN).
El evento busca profundizar los conocimientos en metalogenia (estudio de minerales basados en su origen) y contará con la participación de expertos nacionales e internacionales de Brasil, Alemania y Argentina.
El escudo precámbrico ubicado en la región norte del departamento de Santa Cruz, es una de las regiones más importantes de Sudamérica para impulsar tareas geológicas y metalogénicas. ABI
miércoles, 3 de septiembre de 2014
sábado, 30 de agosto de 2014
Hay fósiles de la Edad de Hielo en un yacimiento de Bolivia
Un yacimiento con fósiles de animales prehistóricos, datado entre 300 y 400 millones de años, fue descubierto en el sureste de nuestro país por una misión de paleontólogos bolivianos y uruguayos.
Los restos están diseminados en una superficie de 60 hectáreas en el departamento de Chuquisaca, región que "se está convirtiendo de a poco en la meca de la paleontología mundial", según afirma Omar Medina, presidente de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa).
En Chuquisaca se encuentran también el parque cretácico de Cal Orcko, cerro de cal en quechua, que contiene más de 5.000 huellas de 294 especies de dinosaurios, que, según los cálculos, vivieron entre el final del período cretácico y el comienzo del terciario, hace unos 66 millones de años.
En el lugar "se abre un lapso muy grande en la historia del planeta", agregó Pablo Toriño, paleontólogo de la Universidad Nacional de Uruguay.
"Se pasa de la extinción de los dinosaurios y se encuentra la era cenozoica y dentro de ella el período cuaternario, un lapso temporal enorme, y si a eso le agregamos los fósiles del devónico, que se encuentran también en Sucre, estamos hablando de una historia de 300 o 400 millones", explicó Toriño.
Se esperan nuevas especies
Con la fase aún primaria de la investigación, Medina estima que "seguramente la magnitud de estos yacimientos nos van a dar a conocer algunas nuevas especies que podrán encontrarse allá, la cantidad de cosas que se podrían encontrar no está descartada por las dimensiones que tiene este yacimiento".
"Podría tratarse de un cementerio de elefantes, eso hay que estudiarlo, hay que seguir estudiando", especula Medina.
Su colega uruguayo añadió que "viendo esa película (La Era del Hielo, Ice Age, en su título original), es de esa fauna que estamos hablando aquí en Bolivia, exactamente".
Trabajo intenso
Los investigadores estuvieron rescatando el fin de semana pasado lo que parece ser un gran pedazo de cadera de uno de estos animales. “Hemos visto molares también, varios restos, no sólo de gliptodontes, sino también hay muchos restos de mastodontes", dice Toriño. El mayor interés radica en un gliptodonte, una especie de armadillo gigante, que se extinguió hace 100.000 años.
Con esos elementos, Medina afirma que en la zona "ahora no solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurio, sino que también podemos hablar de un cuaternario exquisito". El yacimiento está ubicado en el municipio de Padilla, a 180 km de Sucre, capital de Bolivia
UN PASADO RICO
MASTODONTES Y TUBERCULOSIS
Existieron hasta hace 11.000 años, al menos en Norteamérica. Varios huesos con lesiones tuberculosas sugieren que esta enfermedad los extinguió.
GLIPTODONTE, EL ACORAZADO
Tenía el tamaño de un hipopótamo y lucía como los actuales quirquinchos. Era más alto que un hombre y llegaba a pesar hasta 2.000 kilos.
GLIPTODONTE, EN SANTA CRUZ
Hay zonas cercanas a Charagua donde los lugareños encontraron caparazones de gliptodonte. Algunas son tan pesadas que siguen sin desenterrarse.
HUMANOS, ¿OTRA VEZ?
Los giiptodontes resistieron a depredadores como el tigre dientes de sable y los lobos gigantes. El humano los exterminó por su carne y su coraza.
Los restos están diseminados en una superficie de 60 hectáreas en el departamento de Chuquisaca, región que "se está convirtiendo de a poco en la meca de la paleontología mundial", según afirma Omar Medina, presidente de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa).
En Chuquisaca se encuentran también el parque cretácico de Cal Orcko, cerro de cal en quechua, que contiene más de 5.000 huellas de 294 especies de dinosaurios, que, según los cálculos, vivieron entre el final del período cretácico y el comienzo del terciario, hace unos 66 millones de años.
En el lugar "se abre un lapso muy grande en la historia del planeta", agregó Pablo Toriño, paleontólogo de la Universidad Nacional de Uruguay.
"Se pasa de la extinción de los dinosaurios y se encuentra la era cenozoica y dentro de ella el período cuaternario, un lapso temporal enorme, y si a eso le agregamos los fósiles del devónico, que se encuentran también en Sucre, estamos hablando de una historia de 300 o 400 millones", explicó Toriño.
Se esperan nuevas especies
Con la fase aún primaria de la investigación, Medina estima que "seguramente la magnitud de estos yacimientos nos van a dar a conocer algunas nuevas especies que podrán encontrarse allá, la cantidad de cosas que se podrían encontrar no está descartada por las dimensiones que tiene este yacimiento".
"Podría tratarse de un cementerio de elefantes, eso hay que estudiarlo, hay que seguir estudiando", especula Medina.
Su colega uruguayo añadió que "viendo esa película (La Era del Hielo, Ice Age, en su título original), es de esa fauna que estamos hablando aquí en Bolivia, exactamente".
Trabajo intenso
Los investigadores estuvieron rescatando el fin de semana pasado lo que parece ser un gran pedazo de cadera de uno de estos animales. “Hemos visto molares también, varios restos, no sólo de gliptodontes, sino también hay muchos restos de mastodontes", dice Toriño. El mayor interés radica en un gliptodonte, una especie de armadillo gigante, que se extinguió hace 100.000 años.
Con esos elementos, Medina afirma que en la zona "ahora no solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurio, sino que también podemos hablar de un cuaternario exquisito". El yacimiento está ubicado en el municipio de Padilla, a 180 km de Sucre, capital de Bolivia
UN PASADO RICO
MASTODONTES Y TUBERCULOSIS
Existieron hasta hace 11.000 años, al menos en Norteamérica. Varios huesos con lesiones tuberculosas sugieren que esta enfermedad los extinguió.
GLIPTODONTE, EL ACORAZADO
Tenía el tamaño de un hipopótamo y lucía como los actuales quirquinchos. Era más alto que un hombre y llegaba a pesar hasta 2.000 kilos.
GLIPTODONTE, EN SANTA CRUZ
Hay zonas cercanas a Charagua donde los lugareños encontraron caparazones de gliptodonte. Algunas son tan pesadas que siguen sin desenterrarse.
HUMANOS, ¿OTRA VEZ?
Los giiptodontes resistieron a depredadores como el tigre dientes de sable y los lobos gigantes. El humano los exterminó por su carne y su coraza.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Chuquisaca se convierte en la ‘meca’ de la paleontología
Chuquisaca se convierte en la “meca” de la paleontología mundial por poseer extensos yacimientos de restos fósiles y una riqueza incalculable de nuevas especies, que reflejan más de 300 millones de años de historia, según expertos en el tema.
“Chuquisaca se convierte en la ‘meca’ de la paleontología mundial. No solamente tenemos los yacimientos más largos de huellas de dinosaurios, sino que ahora —como se está constatando— podemos hablar de un cuaternario muy exquisito”, expresó ayer el presidente de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa), Omar Medina.
Esta afirmación fue compartida por el paleontólogo uruguayo Pablo Toriño. Ambos expertos basaron sus conclusiones en el yacimiento de Cal Orko, donde se registran las pisadas más importantes del mundo: 5.000 huellas de 294 especies de dinosaurios. También resaltaron los últimos descubrimientos de varias especies de gliptodontes en Yamparáez y Padilla.
Exploración. “No pensaba encontrar en un solo departamento tanta riqueza. Ésta es una nueva ventana, una nueva veta porque estamos hablando de un lapso muy largo de lo que fue la historia de nuestro planeta”, dijo Toriño.
La Razón publicó ayer sobre el descubrimiento de una cantidad incalculable de restos fósiles en el municipio de Padilla. El uruguayo agregó que en Chuquisaca hay rastros de la presencia de dinosaurios y del Cenozoico (era geológica de hace 65,5 millones de años), y dentro de ella el periodo Cuaternario.
“A eso le agregamos fósiles del Devónico (era geológica de hace 359 millones de años) que se encuentran en la región. Estamos hablando de una historia de 300 a 400 millones de años”, dijo Medina, a tiempo de señalar que la importancia de Chuquisaca en el mundo radica en que no es común encontrar en un solo lugar yacimientos con tal variedad de especies y de eras.
En tanto, Medina indicó que solo el 5% de los yacimientos del periodo Cuaternario fueron investigados en Yamparáez y Padilla, y aseguró que aún hay zonas vírgenes con la probabilidad de poseer especies nuevas. “Con todo esto se pueden buscar las causas de la extinción de estos animales”.
Toriño expresó que su principal interés científico será investigar el gliptodonte encontrado en Yamparáez. Aunque preliminarmente considera que se trata de una especie todavía no estudiada y única en el mundo.
Los gliptodontes son “parientes lejanos” de los armadillos o quirquinchos. La especie pesaba una tonelada y se extinguió hace 10.000 años sin dejar descendencia. El paleontólogo explicó que surgieron en América del Sur e incluso llegaron a Norteamérica; sin embargo, estudios paleontológicos de Argentina, Brasil y Uruguay no tienen ninguna relación con el ejemplar encontrado en el municipio boliviano.
Fósil de gliptodonte revela nueva veta paleontológica
El territorio actual de Chuquisaca habría albergado una variedad única de gliptodontes en el periodo cuaternario, hace 10.000 años. Así lo confirmaron recientes estudios sobre un fósil rescatado en el municipio de Yamparáez; con este y otros hallazgos, el equipo de especialistas a la cabeza del uruguayo Pablo Toriño, ratificó que la región se constituye en referente de la paleontología mundial.
Gracias a un convenio de movilidad docente entre las Universidades de la República (Uruguay) y San Francisco Xavier, a través de su departamento de Relaciones Internacionales, el paleontólogo uruguayo Pablo Toriño arribó a Sucre para realizar trabajos de prospección e investigación junto al equipo de investigadores paleontológicos de la facultad de Arquitectura a la cabeza de Omar Medina, quien recordó que hasta hace poco en la región el trabajo más avanzado en investigación paleontológica se concentraba principalmente en las huellas de dinosaurio, sin embargo, de un tiempo a esta parte, tras los descubrimientos de restos de gliptodontes en los municipios de Yamparáez y Padilla, el potencial de los fósiles en el Departamento empezó a mostrar su verdadera dimensión.
UNA NUEVA VARIEDAD. Durante dos semanas los especialistas se dedicaron a realizar incursiones en los diferentes yacimientos paleontológicos de Sucre y el Departamento.
En su labor le prestaron atención a los fósiles de gliptodontes, parientes de los actuales armadillos o quirquinchos, que medían más de un metro y llegaban a pesar hasta una tonelada. Se extinguieron hace 10.000 años sin dejar descendencia.
En ese entendido, Toriño explicó que tradicionalmente los estudios de esta especie se concentraban en Argentina, Brasil y Uruguay, y que Bolivia recién ingresa al circuito de estas investigaciones.
Así, el equipo visitó Zudáñez y Yamparáez; en este último municipio realizaron un análisis detallado del caparazón de gliptodonte rescatado y restaurado recientemente por Medina. En la pieza encontraron detalles particulares que no encajan exactamente con las especies ya conocidas del sur del continente.
“La diferencia radica en el patrón de diseño de las placas de su caparazón, que no se ajusta a las especies ya conocidas y estudiadas. Por eso consideramos que podría pertenecer a una variedad todavía no descrita, que sería característica de esta región de Yamparáez”, apuntó Toriño al advertir que esta es sólo una muestra del potencial paleontológico de Chuquisaca pues en su viaje a Padilla también encontraron restos de otras variedades de gliptodonte.
El paleontólogo adelantó que a su regreso a Uruguay trabajará sobre la elaboración de un artículo científico para describir el caparazón y divulgarlo en revistas especializadas. Posteriormente, estudiarán los demás restos encontrados en el Departamento para luego desplegar un trabajo más ambicioso sobre los gliptodontes de Chuquisaca.
REFERENTE PALEONTOLÓGICO. Según Medina, en Chuquisaca sólo el 5% del potencial de fósiles mamíferos se ha investigado hasta ahora, por lo que se requiere hacer un mapeo de todos los yacimientos en el departamento.
“Sucre y Chuquisaca se están convirtiendo de a poco en la meca de la paleontología mundial, ahora no sólo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurio, sino que también podemos hablar de un cuaternario exquisito”, aseguró.
El uruguayo coincidió con Medina y dijo que se abrió una nueva veta, pues en Chuquisaca, como en muy pocos casos, se encuentran vestigios de varias edades de la historia geológica y biológica del planeta.
“Aquí se abre un lapso muy grande en la historia del planeta, se pasa de la extinción de los dinosaurios y se encuentra la era cenozoica y dentro de ella el periodo cuaternario, un lapso temporal enorme y si a eso le agregamos los fósiles del devónico, que se encuentran también en Sucre, estamos hablando de una historia de 300 o 400 millones”, destacó el especialista uruguayo.
Gracias a un convenio de movilidad docente entre las Universidades de la República (Uruguay) y San Francisco Xavier, a través de su departamento de Relaciones Internacionales, el paleontólogo uruguayo Pablo Toriño arribó a Sucre para realizar trabajos de prospección e investigación junto al equipo de investigadores paleontológicos de la facultad de Arquitectura a la cabeza de Omar Medina, quien recordó que hasta hace poco en la región el trabajo más avanzado en investigación paleontológica se concentraba principalmente en las huellas de dinosaurio, sin embargo, de un tiempo a esta parte, tras los descubrimientos de restos de gliptodontes en los municipios de Yamparáez y Padilla, el potencial de los fósiles en el Departamento empezó a mostrar su verdadera dimensión.
UNA NUEVA VARIEDAD. Durante dos semanas los especialistas se dedicaron a realizar incursiones en los diferentes yacimientos paleontológicos de Sucre y el Departamento.
En su labor le prestaron atención a los fósiles de gliptodontes, parientes de los actuales armadillos o quirquinchos, que medían más de un metro y llegaban a pesar hasta una tonelada. Se extinguieron hace 10.000 años sin dejar descendencia.
En ese entendido, Toriño explicó que tradicionalmente los estudios de esta especie se concentraban en Argentina, Brasil y Uruguay, y que Bolivia recién ingresa al circuito de estas investigaciones.
Así, el equipo visitó Zudáñez y Yamparáez; en este último municipio realizaron un análisis detallado del caparazón de gliptodonte rescatado y restaurado recientemente por Medina. En la pieza encontraron detalles particulares que no encajan exactamente con las especies ya conocidas del sur del continente.
“La diferencia radica en el patrón de diseño de las placas de su caparazón, que no se ajusta a las especies ya conocidas y estudiadas. Por eso consideramos que podría pertenecer a una variedad todavía no descrita, que sería característica de esta región de Yamparáez”, apuntó Toriño al advertir que esta es sólo una muestra del potencial paleontológico de Chuquisaca pues en su viaje a Padilla también encontraron restos de otras variedades de gliptodonte.
El paleontólogo adelantó que a su regreso a Uruguay trabajará sobre la elaboración de un artículo científico para describir el caparazón y divulgarlo en revistas especializadas. Posteriormente, estudiarán los demás restos encontrados en el Departamento para luego desplegar un trabajo más ambicioso sobre los gliptodontes de Chuquisaca.
REFERENTE PALEONTOLÓGICO. Según Medina, en Chuquisaca sólo el 5% del potencial de fósiles mamíferos se ha investigado hasta ahora, por lo que se requiere hacer un mapeo de todos los yacimientos en el departamento.
“Sucre y Chuquisaca se están convirtiendo de a poco en la meca de la paleontología mundial, ahora no sólo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurio, sino que también podemos hablar de un cuaternario exquisito”, aseguró.
El uruguayo coincidió con Medina y dijo que se abrió una nueva veta, pues en Chuquisaca, como en muy pocos casos, se encuentran vestigios de varias edades de la historia geológica y biológica del planeta.
“Aquí se abre un lapso muy grande en la historia del planeta, se pasa de la extinción de los dinosaurios y se encuentra la era cenozoica y dentro de ella el periodo cuaternario, un lapso temporal enorme y si a eso le agregamos los fósiles del devónico, que se encuentran también en Sucre, estamos hablando de una historia de 300 o 400 millones”, destacó el especialista uruguayo.
PALEONTOLOGÍA Hallan en Chuquisaca restos fósiles de mamíferos gigantes de la era cuaternaria
Un equipo de paleontólogos halló los restos fósiles de mamíferos de la era cuaternaria en Chuquisaca, informó a Efe hoy una fuente de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa).
Los restos fueron localizados inicialmente por pobladores de la zona a lo largo de 60 hectáreas del municipio de Padilla y pertenecen a grandes mamíferos de más de una tonelada de peso.
"El 95 por ciento de los descubrimientos de fósiles ocurre de manera accidental", explicó a Efe el investigador boliviano Omar Medina, presidente de Sociupa.
Los fósiles hallados pertenecieron a mamíferos de gran tamaño, dijo por su parte el paleontólogo uruguayo Pablo Gabriel Toriño, de la Universidad de Ciencias de la República de Uruguay y que se encuentra en Bolivia dentro de un programa de intercambio entre universidades.
"Se trata de restos pertenecientes a mamíferos de gran tamaño que pertenecen a una 'mega fauna' y que pesaban más de una tonelada", refirió el investigador.
Entre las especies identificadas a partir de los fósiles se encuentran el mastodonte, el armadillo y los perezosos gigantes que vivieron durante la llamada "era de hielo".
Los estudios realizados a los restos de mamíferos desvelaron que pertenecen al periodo cuaternario, que se desarrolló hace 10 mil años.
"Posiblemente estos animales se acerquen al final de esta época, aunque no descartamos que puedan tener más antigüedad, eso se verá con estudios geológicos futuros", precisó Toriño.
El científico también avanzó que se va a poner en marcha un equipo formado por paleontólogos bolivianos y uruguayos para avanzar en la investigación sobre los mamíferos que habitaron esta zona de Bolivia.
Aunque investigadores bolivianos estudian desde hace 20 años este área, su trabajo se ha centrado en las huellas de dinosaurios que se encuentran en Chuquisaca.
Para el presidente de Sociupa, estos nuevos descubrimientos convierten al país en un "referente mundial en el estudio paleontológico".
"No solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurios en el mundo, los yacimientos de invertebrados más variados y más exquisitos, sino que ahora también se encuentra una meca que podría posicionarnos como uno de los yacimiento más grandes en estudio de mamíferos del periodo cuaternario", apuntó Medina.
Tras el hallazgo de los fósiles, los equipos trabajan en la extracción de los restos que están a ras de tierra y que corren el riesgo de ser saqueados.
Medina confió en que en el futuro estos descubrimientos puedan ser expuestos, y avanzó que "se están gestionando los recursos para poder construir un museo de la era de hielo".
Esta investigación fue auspiciada por un programa denominado Convenio Escala Docente, en el que participan la universidad boliviana de San Francisco y la Universidad de Ciencias de Uruguay.
Los restos fueron localizados inicialmente por pobladores de la zona a lo largo de 60 hectáreas del municipio de Padilla y pertenecen a grandes mamíferos de más de una tonelada de peso.
"El 95 por ciento de los descubrimientos de fósiles ocurre de manera accidental", explicó a Efe el investigador boliviano Omar Medina, presidente de Sociupa.
Los fósiles hallados pertenecieron a mamíferos de gran tamaño, dijo por su parte el paleontólogo uruguayo Pablo Gabriel Toriño, de la Universidad de Ciencias de la República de Uruguay y que se encuentra en Bolivia dentro de un programa de intercambio entre universidades.
"Se trata de restos pertenecientes a mamíferos de gran tamaño que pertenecen a una 'mega fauna' y que pesaban más de una tonelada", refirió el investigador.
Entre las especies identificadas a partir de los fósiles se encuentran el mastodonte, el armadillo y los perezosos gigantes que vivieron durante la llamada "era de hielo".
Los estudios realizados a los restos de mamíferos desvelaron que pertenecen al periodo cuaternario, que se desarrolló hace 10 mil años.
"Posiblemente estos animales se acerquen al final de esta época, aunque no descartamos que puedan tener más antigüedad, eso se verá con estudios geológicos futuros", precisó Toriño.
El científico también avanzó que se va a poner en marcha un equipo formado por paleontólogos bolivianos y uruguayos para avanzar en la investigación sobre los mamíferos que habitaron esta zona de Bolivia.
Aunque investigadores bolivianos estudian desde hace 20 años este área, su trabajo se ha centrado en las huellas de dinosaurios que se encuentran en Chuquisaca.
Para el presidente de Sociupa, estos nuevos descubrimientos convierten al país en un "referente mundial en el estudio paleontológico".
"No solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurios en el mundo, los yacimientos de invertebrados más variados y más exquisitos, sino que ahora también se encuentra una meca que podría posicionarnos como uno de los yacimiento más grandes en estudio de mamíferos del periodo cuaternario", apuntó Medina.
Tras el hallazgo de los fósiles, los equipos trabajan en la extracción de los restos que están a ras de tierra y que corren el riesgo de ser saqueados.
Medina confió en que en el futuro estos descubrimientos puedan ser expuestos, y avanzó que "se están gestionando los recursos para poder construir un museo de la era de hielo".
Esta investigación fue auspiciada por un programa denominado Convenio Escala Docente, en el que participan la universidad boliviana de San Francisco y la Universidad de Ciencias de Uruguay.
Hallan en Bolivia restos fósiles de mamíferos gigantes de la era cuaternaria
Un equipo de paleontólogos halló los restos fósiles de mamíferos de la era cuaternaria en la región boliviana de Chuquisaca, en el sur del país, informó hoy a Efe una fuente de la Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (Sociupa).
Los restos fueron localizados inicialmente por pobladores de la zona a lo largo de 60 hectáreas del municipio de Padilla y pertenecen a grandes mamíferos de más de una tonelada de peso.
"El 95 % de los descubrimientos de fósiles ocurre de manera accidental", explicó a Efe el investigador boliviano Omar Medina, presidente de Sociupa.
Los fósiles hallados pertenecieron a mamíferos de gran tamaño, dijo por su parte el paleontólogo uruguayo Pablo Gabriel Toriño, de la Universidad de Ciencias de la República de Uruguay y que se encuentra en Bolivia dentro de un programa de intercambio entre universidades.
"Se trata de restos pertenecientes a mamíferos de gran tamaño que pertenecen a una 'mega fauna' y que pesaban más de una tonelada", refirió el investigador.
Entre las especies identificadas a partir de los fósiles se encuentran el mastodonte, el armadillo y los perezosos gigantes que vivieron durante la llamada "era de hielo".
Los estudios realizados a los restos de mamíferos desvelaron que pertenecen al periodo cuaternario, que se desarrolló hace 10.000 años.
"Posiblemente estos animales se acerquen al final de esta época, aunque no descartamos que puedan tener más antigüedad, eso se verá con estudios geológicos futuros", precisó Toriño.
El científico también avanzó que se va a poner en marcha un equipo formado por paleontólogos bolivianos y uruguayos para avanzar en la investigación sobre los mamíferos que habitaron esta zona de Bolivia. Aunque investigadores bolivianos estudian desde hace 20 años este área, su trabajo se ha centrado en las huellas de dinosaurios que se encuentran en Chuquisaca.
Para el presidente de Sociupa, estos nuevos descubrimientos convierten al país andino en un "referente mundial en el estudio paleontológico".
"No solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurios en el mundo, los yacimientos de invertebrados más variados y más exquisitos, sino que ahora también se encuentra una meca que podría posicionarnos como uno de los yacimiento más grandes en estudio de mamíferos del periodo cuaternario", apuntó Medina.
Tras el hallazgo de los fósiles, los equipos trabajan en la extracción de los restos que están a ras de tierra y que corren el riesgo de ser saqueados. Medina confió en que en el futuro estos descubrimientos puedan ser expuestos, y avanzó que "se están gestionando los recursos para poder construir un museo de la era de hielo".
Esta investigación fue auspiciada por un programa denominado Convenio Escala Docente, en el que participan la universidad boliviana de San Francisco y la Universidad de Ciencias de Uruguay.
Los restos fueron localizados inicialmente por pobladores de la zona a lo largo de 60 hectáreas del municipio de Padilla y pertenecen a grandes mamíferos de más de una tonelada de peso.
"El 95 % de los descubrimientos de fósiles ocurre de manera accidental", explicó a Efe el investigador boliviano Omar Medina, presidente de Sociupa.
Los fósiles hallados pertenecieron a mamíferos de gran tamaño, dijo por su parte el paleontólogo uruguayo Pablo Gabriel Toriño, de la Universidad de Ciencias de la República de Uruguay y que se encuentra en Bolivia dentro de un programa de intercambio entre universidades.
"Se trata de restos pertenecientes a mamíferos de gran tamaño que pertenecen a una 'mega fauna' y que pesaban más de una tonelada", refirió el investigador.
Entre las especies identificadas a partir de los fósiles se encuentran el mastodonte, el armadillo y los perezosos gigantes que vivieron durante la llamada "era de hielo".
Los estudios realizados a los restos de mamíferos desvelaron que pertenecen al periodo cuaternario, que se desarrolló hace 10.000 años.
"Posiblemente estos animales se acerquen al final de esta época, aunque no descartamos que puedan tener más antigüedad, eso se verá con estudios geológicos futuros", precisó Toriño.
El científico también avanzó que se va a poner en marcha un equipo formado por paleontólogos bolivianos y uruguayos para avanzar en la investigación sobre los mamíferos que habitaron esta zona de Bolivia. Aunque investigadores bolivianos estudian desde hace 20 años este área, su trabajo se ha centrado en las huellas de dinosaurios que se encuentran en Chuquisaca.
Para el presidente de Sociupa, estos nuevos descubrimientos convierten al país andino en un "referente mundial en el estudio paleontológico".
"No solo tenemos los yacimientos más grandes de huellas de dinosaurios en el mundo, los yacimientos de invertebrados más variados y más exquisitos, sino que ahora también se encuentra una meca que podría posicionarnos como uno de los yacimiento más grandes en estudio de mamíferos del periodo cuaternario", apuntó Medina.
Tras el hallazgo de los fósiles, los equipos trabajan en la extracción de los restos que están a ras de tierra y que corren el riesgo de ser saqueados. Medina confió en que en el futuro estos descubrimientos puedan ser expuestos, y avanzó que "se están gestionando los recursos para poder construir un museo de la era de hielo".
Esta investigación fue auspiciada por un programa denominado Convenio Escala Docente, en el que participan la universidad boliviana de San Francisco y la Universidad de Ciencias de Uruguay.
lunes, 25 de agosto de 2014
Investigador halla un escudo de Bolivia de 1849 esculpido en roca
Carlos Gareca, investigador social de El Alto, descubrió el que sería el escudo esculpido más antiguo de Bolivia. El símbolo está grabado en piedra, en un pilar ubicado en Alto Lima y una inscripción señala que dataría de 1849. Su diseño corresponde al segundo escudo que asumió el país.
“Comencé este estudio en 2012 y a través de éste visité los diferentes hitos limítrofes que tiene el departamento, y tuve la oportunidad de llegar hasta el pilar que se denomina de Alto Lima, que lleva este nombre porque era el punto de parada desde Lima (Perú) antes de ingresar a La Paz”, explicó.
El pilar de ocho metros de alto hecho de piedra, con cuatro lados, se halla entre los límites de las ciudades de El Alto y La Paz, entre las zonas Ballivián y Alto Lima (en suelo alteño), y Bajo Lima y Bajo Triangular (en La Paz).
Esta columna, rectangular hasta sus cuatro metros y piramidal en otros tres metros y medio, se erige sobre un pedestal al que se puede acceder por unas gradas. Se lo puede observar desde la plaza Ballivián de El Alto..
Casi inmediatamente, subiendo los tres peldaños, se puede apreciar la piedra de aproximadamente 60 por 50 centímetros, donde está esculpido el escudo de 1849, a 1,60 metros de la base de la columna rectangular.
En ésta se nota, aunque de forma ilegible y en alto relieve, la forma del símbolo, que lleva cuatro lanzas, cuatro fusiles, dos cañones, un hacha, el gorro de la libertad, una alpaca, un cerro, seis estrellas y una inscripción en medio del óvalo que reza, de derecha a izquierda, “República Boliviana”.
De acuerdo con los estudios de Gareca, el emblema tiene las características del segundo escudo nacional, creado en 1826, en la presidencia del mariscal Antonio José de Sucre y vigente hasta 1851, con Manuel Isidoro Belzu.
“Probablemente éste sea el escudo más antiguo tallado en piedra que tengamos en el departamento de La Paz y quizás en el país”, dijo Gareca.
El investigador indicó que pretende que el símbolo sea declarado patrimonio nacional por el gobierno departamental y patrimonio material cultural por la Alcaldía, para que reciba la protección que requiere y sea valorado.
Antigüedad. Si el escudo hallado es el segundo de Bolivia, igual puede tener una antigüedad de entre 188 y 163 años, estuvo vigente entre 1826 y 1851.
El diseño del emblema patrio de esos años consta de un óvalo central en cuyos costados, sobre fondo amarillo y con letras doradas, se lee “República Boliviana”. En la parte inferior, sobre fondo azul, se hallan seis estrellas, en representación de los departamentos creados hasta esa fecha. Sin embargo, en el esculpido en piedra las estrellas se encuentran dentro del óvalo.
En el original, dentro de esa circunferencia se observa el Cerro Rico de Potosí y coincide con el de Alto Lima.
El escudo aprobado en 1826 tiene en el costado izquierdo el sol naciente y en la parte inferior la alpaca, el árbol de pan, la Casa de la Moneda de Potosí y un haz de trigo. En el grabado en piedra, la alpaca se encuentra al costado derecho y los demás elementos no son visibles por el deterioro de la piedra o porque el autor, hasta ahora desconocido, no los incluyó en su obra.
En el diseño, a los costados del marco esférico se observan cuatro pabellones tricolores, amarillo, rojo y verde de afuera hacia adentro, sujetados en cuatro lanzas, cuatro fusiles y dos cañones todos ellos cruzados entre sí. El óvalo está coronado por un hacha incaica, en cuyo extremo superior se colocó el gorro frigio de la libertad. Estos detalles sí coinciden con el tallado en piedra.
El área del pilar, que según Gareca pudo haberse erigido en la época de Alonso de Mendoza para marcar la entrada a La Paz, se ha convertido en un lugar de descanso para algunas personas que se sientan en los bordillos del pedestal, o de grupos de indigentes que lo utilizan para consumir bebidas alcohólicas o dormir. Otros peatones lo usan incluso como baño. A tres metros está la parada del micro 135.
La columna en la que se encuentra el antiguo escudo está cubierta de pintura y de papel de propaganda política o de publicidad. No hay cuidados por parte de las autoridades municipales.
Un emblema quemado, en exposición
Expuesto
En el museo Antonio Paredes Candia está en resguardo y exposición un escudo de Bolivia (vigente) hecho sobre cemento, el cual sufrió daños durante la quema de la Alcaldía en febrero de 2003.
En latín
En el pilar donde se halló el escudo de 1849 también se ve la inscripción de palabras en latín y español antiguo. Estos grabados datan del siglo XVII y XVIII y el escudo nacional, del siglo XIX.
Anuncian la recuperación del símbolo y del pilar
La Alcaldía realizará estudios para verificar la fecha de elaboración
El director municipal de Cultura y Descolonización de El Alto, Ivar Iriarte, aseguró que la Alcaldía comenzará la recuperación del escudo esculpido en piedra en un pilar construido en un hito limítrofe entre esta ciudad y la de La Paz, y que data de 1849.
“Se va a cercar el lugar y luego se comenzará a hacer estudios para analizar la fecha de creación, la forma de restauración del pilar y de este emblema patrio”, dijo.
De acuerdo con el jefe de la Unidad de Administración de Espacios Culturales de la Alcaldía, Wenceslao Márquez, también se realizará una limpieza en el sector y el mantenimiento del hallazgo.
Carlos Javier Gareca, el investigador que descubrió el emblema esculpido en este pilar de piedra, denunció hace más de dos semanas que ninguna autoridad se dio cuenta del símbolo.
“Esto se debe a que este pilar, con una carga histórica grande, no fue de importancia para ninguna autoridad; quizás hay muchos otros sitios y espacios que no han sido cuidados ni revelados porque hace falta una investigación en profundidad”, agregó.
Cerca o en el mismo pilar la gente orina, bota basura y se evidencia que éste fue utilizado para propaganda y publicidad.
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